El avión siniestrado en Comoras había tenido problemas técnicos con anterioridad

El Airbus A310 de la compañía nacional Yemenia Airways que la pasada madrugada se precipitó al Océano Indico con 153 pasajeros a bordo, no figuraba en la lista negra de aerolíneas prohibidas en la Unión Europea pero no podía volar en Francia al haberse detectado hace años una serie de irregularidades. Sanaa desmiente no obstante que el aparato tuviera algún problema de tipo técnico.

El secretario de Estado de Transportes galo, Dominique Bussereau, explicó esta tarde en la Asamblea nacional que hace años este avión había sido “excluido del suelo nacional” al considerar que presentaba “varias irregularidades en su equipamiento”.

El vuelo Y626 iniciado en un Airbus A330 despegó del aeropuerto parisino de Charles de Gaulle a las 10.00 horas de la mañana de ayer para hacer escala primero en Marsella y luego en Sanna, en Yemen.

Este Airbus A330 aterrizó sin problemas en la capital yemení, donde la mayoría de los pasajeros desembarcaron para cambiar de avión y viajar con destino a Moroni.

Fue este aparato, el A310 el que se estrelló a lo largo de las costas de las Comoras, un archipiélago de cuatro islas situado a unos 2.900 kilómetros al sur de Yemen, entre la costa sureste de África y Madagascar.

Bussereau había revelado anteriormente que las autoridades galas habían reforzado los controles a la aerolínea Yemenia después de que se hubieran detectado en 2007 “varios fallos” en el avión siniestrado.

“El A310 en cuestión había sido revisado en 2007 por la Dirección General de la Aviación Civil en Francia y se habían constatado varios fallos”, declaró Bussereau en la televisión francesa iTele antes de subrayar que el aparato no volvió a aparecer en Francia desde entonces.

Aunque la compañía yemení no forma parte de la ‘lista negra’ elaborada periódicamente por la Comisión Europea sí era objeto de un especial control por parte de las autoridades galas y, según el secretario de Estado, será auditada próximamente por el comité de seguridad de la UE.

El avión era esperado en Comoras a las 22.30 horas GMT pero antes de su aterrizaje la torre de control perdió la comunicación con la tripulación.

Las condiciones meteorológicas eran desfavorables, con fuertes ráfagas de viento, según informó el director del aeropuerto internacional de Moroni, Hadji Mmadi Ali. El A310, explotado por la compañía aérea Yemenia desde octubre de 1999, databa de 1990 y tenía 51.900 horas de vuelo.

Francia ha desplazado hasta la zona del siniestro buques de la Marina Nacional, barcos civiles y un Transall del Ejército del Aire y ha ofrecido también a las autoridades de Comoras la colaboración de los expertos de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) .

Mientras, en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle y en el de Marsella, donde embarcaron muchos de los que iban a bordo del vuelo siniestrado, se han instalado células de crisis para prestar asistencia a los familiares de las víctimas.

AVIÓN DE ANTIGUA GENERACIÓN

El A310-300 siniestrado es un avión de antigua generación que no tiene mandos eléctricos y es en cierto modo heredero del A300 lanzado en 1983 caracterizado por el imponente tamaño de su fuselaje y su conducción completamente manual.

Los expertos lo consideran un avión de transición entre los aparatos completamente mecánicos y la familia de los A 320 dotados de mandos eléctricos. En la comunidad de pilotos, el A310 está considerado como un avión fiable aunque algunos dicen que es difícil de pilotar porque no tiene sensores, captores y ordenadores para gestionar el vuelo.

Con arreglo a la convención de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) Airbus dará una asistencia técnica completa a la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, según sus siglas en francés) dado que el constructor de la aeronave es parcialmente francés.

La BEA es el organismo encargado en Francia de las investigaciones técnicas de los accidentes de avión y en este momento está al frente del siniestro vivido hace justo un mes cuando otro Airbus, esta vez un A330 de la compañía Air France, se precipitó al Atlántico con 228 personas a bordo. La BEA participará en la investigación del accidente aunque éste se haya producido en el extranjero.

HOMENAJE EN LA MEZQUITA

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, participará el próximo jueves 2 de julio en una ceremonia interreligiosa que tendrá lugar a última hora de la tarde en la Mezquita de París para rendir homenaje a las víctimas del Airbus.

El mandatario francés ha garantizado igualmente que el Estado aportará toda su ayuda en “estas dramáticas circunstancias” y ha pedido que se desplieguen todos los medios necesarios para socorrer a los pasajeros del vuelo siniestrado.

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