Los toros de El Ventorrillo protagonizan una carrera muy rápida y emocionante

Los toros de la ganadería toledana de El Ventorrillo han protagonizado el jueves otra carrera muy rápida en el tercer encierro de los Sanfermines, en el que se registraron numerosas caídas y golpes dada la velocidad de los astados, que tardaron 2 minutos y 20 segundos en completar el recorrido del encierro. Según las primeras informaciones, ha habido cinco trasladados a los hospitales de Pamplona, ninguno por herida por asta de toro.

Al igual que sucediera el miércoles, los momentos de mayor emoción y peligro se vivieron pasada la segunda parte de la calle Estafeta, cuando un toro negro que iba en el centro de la manada resbaló y partió el grupo, dejando a un único toro en cabeza y al resto disgregado por el recorrido. Este hecho provocó numerosos momentos de tensión, caídas y golpes entre los mozos que corrían el encierro.

La carrera comenzó a las ocho en punto, cuando sonó el cohete y los seis toros salieron de los corrales de Santo Domingo precedidos por los cabestros. El ritmo de la manada en este tramo fue vertiginoso y ya se registraron las primeras caídas de los mozos, especialmente en la parte derecha de la cuesta, precisamente el punto al que más miraban los toros.

Saliendo de la plaza del Ayuntamiento, se vivió uno de los momentos más espectaculares del encierro, cuando un mozo cogió a la manada por la parte izquierda de la calle Mercaderes, tomó la curva guiando a los toros también por la izquierda evitando ser aplastado contra el tablado y siguió la carrera por la calle Estafeta, hasta que tuvo que apartarse por el veloz ritmo que marcaba el grupo.

En la calle Estafeta los cabestros seguían guiando a los toros, y la manada estaba muy apretada, lo que dificultó que los mozos pudieran situarse cerca de los astados para protagonizar bonitas carreras. De hecho, al menos tres mozos que intentaron situarse delante de los toros cayeron al suelo en la primera parte de este tramo.

En la segunda parte de la calle, un toro negro resbaló y freno a cuatro astados más, dejando en situación de peligro a numerosos mozos. Así, los astados provocaron la caída de numerosos mozos. Además, uno de los corredores se levantó del suelo y se encontró de frente con un toro negro que lo arrolló.

Tras estos momentos, los más peligrosos de la carrera, llegó a la plaza en cabeza un toro castaño, guiado por los cabestros, y a los pocos segundos entraron el resto de sus hermanos, para poner punto final a la carrera.

Los astados serán lidiados este jueves a las 18.30 horas en la plaza de toros por los diestros El Cid, Sebastián Castella y José María Manzanares.

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