Los trabajadores de Playa Sol en Ibiza y Formentera llevaban diez años denunciando abusos y extorsiones

El personal que trabajaba en Ibiza y Formentera para el hotelero Fernando Ferré, contra quien el juez de Instrucción número 4 de Ibiza dictó el pasado lunes prisión provisional sin fianza, llevaba desde el 2001 denunciando las extorsiones y abusos cometidos por el administrador del grupo Playa Sol, aunque nunca fructificaron en una condena expresa contra el hotelero.

Según explicó hoy en declaraciones a la Cadena Ser, recogidas por Europa Press, la secretaria de organización de Comisiones Obreras en las Pitiusas, Consuelo López, uno de los casos de abusos e irregularidades en el trato a los trabajadores se produjo en 2006, cuando Ferré contrató en la República Checa, a través de una empresa de trabajo temporal de ese país, a 300 trabajadores de nacionalidad checa, rumana y polaca

“Los trajo engañados a la isla, con sueldos de 300 euros, y los tuvo hacinados en los establecimientos turísticos, en habitaciones de cuatro metros cuadrados donde se almacenaban las literas y camas mezcladas con verduras putrefactas y cucarachas”, afirmó López.

Asimismo, según relató, varios trabajadores del Grupo Playa Sol (GPS) fueron sancionados con un año de suspensión de las prestaciones de desempleo porque estaban en activo y Ferré no les había dado de alta en la seguridad social.

Otra de las prácticas habituales de Ferré, explicó López, era demorar en quince o veinte días la afiliación laboral. La sindicalista explicó que hasta 100 empleados llegaron a trabajar en un mismo hotel sin contrato.

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