Aumenta un 38% la asistencia social en Baleares

Cruz Roja incrementó durante 2009 la ayuda en materia social un 37,8 por ciento respecto al año anterior, tras detectarse un aumento muy importante en la demanda de asistencia por parte de personas que atraviesan dificultades económicas como consecuencia de la crisis, según se desprende de la Memoria anual de la actividad desarrollada por esta entidad el pasado ejercicio.

Así lo ha anunciado hoy el presidente de Cruz Roja en Baleares, Miquel Alenyà, que ha asegurado que al tiempo que se disparó la acción social, los programas de apoyo a la ocupación se multiplicaron por cuatro. Paralelamente, ha proseguido Alenyà, los usuarios atendidos en el marco del programa de emergencias sociales aumentaron un 41 por ciento en Palma, si bien durante el año pasado esta iniciativa se extendió también a Ibiza, donde se atendió a 357 personas entre septiembre y diciembre.

En el conjunto balear, las unidades de emergencias sociales atendieron a un 20 por ciento más de personas sin hogar de manera permanente y a un 51 por ciento más sin hogar de forma temporal, respondiendo todas ellas al perfil del usuario con recursos económicos insuficientes, con dificultades para encontrar un empleo y pagar un alquiler y que desconoce la red de servicios sociales disponibles.

En cifras globales, Cruz Roja ingresó el año pasado en las islas un total de 20,4 millones de euros (frente a los 20,6 millones que se ingresaron en 2008), que destinó en su totalidad a la atención de más de 214.000 usuarios, aunque indirectamente se beneficiaron de las actuaciones de la entidad alrededor de 1,5 millones de personas.

Según ha destacado el secretario autonómico de la institución, Joan Batle, el 33 por ciento de los recursos (6,7 millones) se destinaron al funcionamiento del Hospital, que atendió a 57.000 personas; el 29 por ciento (cerca de 6 millones), a atender a personas dependientes; el 17 por ciento (más de 3,4 millones), a socorro y emergencias; el 5,5 por ciento (1,1 millones), a actividades de voluntariado, formación y desarrollo local; un 4,3 por ciento (casi 900.000 euros) a la asistencia a inmigrantes y refugiados; y un 2,5 por ciento (510.000 euros), al tratamiento de toxicomanías y a la ayuda a reclusos.

En relación a los 294 programas de formación que ofreció la entidad durante 2009, la directora de Actividades y coordinadora autonómica de Cruz Roja, Juana Lozano, ha asegurado que el número de alumnos se incrementó en un 50,04 por ciento respecto a 2008, hasta alcanzar la cifra total de 3.628 usuarios. Según Lozano, el perfil de los alumnos se corresponde al del “empobrecimiento súbito”, caracterizado por un descenso repentino y brusco del poder adquisitivo como consecuencia de la pérdida del empleo.

Por otra parte, el presidente de la institución ha señalado que durante el pasado ejercicio se dieron de alta 980 nuevos voluntarios, lo que supone un aumento del 19,5 por ciento en relación a los que ya había en 2008, que se sumaron a los 480 trabajadores estables de Cruz Roja (ocho menos que en el año anterior) y a los 150 que se contrataron en verano para ofrecer determinados servicios como el de socorrismo en playas y piscinas, al que se destinaron poco más de 100.000 euros. Asimismo, el número de socios, que asciende progresivamente desde 2003, se situó en las 16.000 personas.

INMIGRANTES Y PERSONAS MAYORES

Según Lozano, el colectivo inmigrante tuvo especial peso entre las personas que recibieron ayuda de Cruz Roja en 2009, en especial aquellos extranjeros que accedieron al programa de retorno voluntario mediante el cual la entidad ayudó a volver a su país de origen a 467 personas frente a las 76 que regresaron en 2008, siendo Baleares la comunidad que más retornos ha registrado en términos absolutos. No obstante, los fondos destinados a este programa para 2010, procedentes como cada año del Gobierno central, ya se han agotado, por lo que, según ha remarcado Lozano, no se podrá apoyar a ningún inmigrante más en este sentido durante lo que queda de año.

Así, la coordinadora regional de la entidad ha explicado que las oficinas de información y asesoramiento a personas inmigrantes vieron incrementada su actividad en un 73 por ciento, mientras que su número de usuarios prácticamente se dobló. En este sentido, ha asegurado que el contexto económico “se cebó” con las personas que acudieron al país en busca de mejores condiciones.

Entre los servicios más demandados, Lozano ha destacado la petición de información sobre nuevos contratos de trabajo, las prestaciones sociales, la incorporación al mercado laboral de los familiares que vienen desde sus países de origen, los trámites para conseguir la nacionalidad española y los matrimonios entre personas comunitarias y extracomunitarias.

En estos términos, la también directora de Actividades de Cruz Roja en las islas ha hecho hincapié en la continuidad por lo que se refiere al perfil general de los usuarios y a la tipología de las demandas que éstos realizan, si bien ha remarcado que se han detectado “pequeños indicios” de una situación económica precaria entre el colectivo de las personas mayores, puesto que se han registrado algunos retrasos en el pago de sus gastos corrientes (como la luz o el teléfono), lo que evidencia, según su opinión, que se están viendo obligadas a contribuir a la economía de sus familias.

Por otra parte, Lozano ha hecho especial mención al proyecto de Cheques de compra Básica, financiado por una ayuda de 150.000 euros procedentes del Govern, del que se beneficiaron más de 3.000 personas; la distribución de 3.000 juguetes entre 1.000 niños durante las fiestas de Navidad; la campaña de material escolar efectuada en septiembre junto a la Fundación Carrefour, que se dirigió a 300 familias; y el reparto de más de 800.000 kilogramos de comida entre 30.000 personas.

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