Cuatro de cada diez empresarios de Baleares prevé reducir su cifra de negocio

Cuatro de cada diez empresarios de Baleares (43,4 por ciento) considera que su cifra de negocio disminuirá durante el tercer trimestre de 2010, en relación al segundo, frente al 46,2 por ciento que cree que se mantendrá estable y el 10,5 por ciento que augura que aumentará.

Mientras, más de la mitad de los empresarios de las islas (55,6 por ciento) señala que su cifra de negocio disminuyó en el segundo trimestre, en relación al primero, frente al 29,1 por ciento que indica que ha sido similar y al 15,3 por ciento que asegura haberla mejorado.

Así lo revela el Indicador de Confianza Empresarial realizado por la Cámara de Comercio, que tras analizar 201 empresas de las islas, refleja que dos de cada diez empresarios de Baleares (22,2 por ciento) prevé disminuir el número de trabajadores durante el tercer trimestre de 2010, respecto al segundo, mientras que siete de cada diez (74 por ciento) considera que mantendrá los actuales empleos y sólo el 3,8 por ciento vaticina que incrementará el número de puestos de trabajo.

Por su parte, seis de cada diez (59,6 por ciento) considera que también mantendrá su inversión, mientras que tres de cada diez (33,7 por ciento) vaticina que la reducirá y, únicamente, el 6,7 por ciento cree que la aumentará en el tercer trimestre, en relación con el periodo comprendido entre abril y junio.

Así, el citado estudio refleja que durante el segundo trimestre de este año, el Índice de Confianza Empresarial ha seguido arrastrando un valor negativo (-29,9 puntos), inferior al nacional (-16,3 puntos), lo que prueba que las empresas del archipiélago se muestran más pesimistas que las nacionales, pese a que su confianza mostró una cierta recuperación, aunque a un ritmo más lento del pronosticado hace meses.

De este modo, la Cámara de Comercio señala que los resultados de la facturación siguen siendo “débiles”, mientras que el empleo y la inversión “han vuelto a estancarse”, por lo que “a pesar de que la temporada turística se inicia durante el segundo trimestre, la debilidad económica de los principales países europeos está afectando al sector”, a lo que hay que añadir los efectos de la nube volcánica.

Respecto a los factores que consideran que limitan el nivel de actividad o la marcha del negocio, ocho de cada diez empresarios (80,7 por ciento) lo achacan a la debilidad de la demanda, debido a la ralentización que se está produciendo en el consumo de los hogares y cuatro de cada diez (39,7 por ciento) a las dificultades de financiación o tesorería, de forma que consideran que todavía no se ha resuelto los problemas para conseguir financiación.

Por su parte, tres de cada diez (33,7 por ciento) consideran que lo que limita el nivel de actividad es el aumento de la competencia; dos de cada diez (24,6 por ciento) los trámites administrativos soportados (número, tiempo y/o coste); el 6,7 por ciento a la insuficiencia de capacidad instalada y el 3,5 por ciento a la escasez de mano de obra especializada.

OPTIMISMO EN EL SECTOR HOTELERO

Por sectores, destaca que todos están suavizando sus decrecimientos a medida que avanzan los meses, si bien a diferencia del trimestre anterior, todas las tasas de variación vuelven a ser negativas, lo que se refleja en el mercado laboral, dado que el empleo sigue reduciéndose, pero a menor ritmo.

En esta línea, el citado informe revela que si durante el primer semestre de 2009 se registró un 65 por ciento más de parados que el año anterior, en 2010 este porcentaje se ha reducido al 18,2 por ciento, aunque continúa superando la media nacional (15,5 por ciento).

Por otro lado, la hostelería vuelve a ser el único sector que prevé un saldo de confianza positivo, de manera que el porcentaje de hoteleros que augura unas previsiones de negocio positivas supera en el tercer trimestre a los que auguran que van a ser negativas y lo hace en un 15 por ciento, frente al 10,8 por ciento del pasado año y al -6,1 del trimestre anterior, debido a que los empresarios confían mejorar su cifra de negocio y de empleo en la temporada alta turística.

Así, casi la mitad de los empresarios (45 por ciento) prevé aumentar su facturación, frente al 39 por ciento del trimestre anterior, mientras que, por otro lado, como es habitual, bajan las inversiones, que se realizarán cuando el establecimiento esté cerrado.

En cuanto a los servicios, el porcentaje de empresarios que en el segundo trimestre vaticinaba unas previsiones de negocio negativas en el tercer trimestre superaba en un 39,2 por ciento a los que esperaban que fuesen positivas, lo que supone un empeoramiento en relación al primer trimestre, cuando los pesimistas superaban en un 28,4 por ciento a los optimistas.

No obstante, las previsiones han mejorado ligeramente para el tercer trimestre, debido a la cifra de negocio, si bien más de la mitad (51 por ciento) prevé una facturación menor que el trimestre anterior, frente al 64 por ciento que vaticinaba disminuirla en el primer trimestre.

Las perspectivas en el sector del comercio siguen avanzando, de manera que el Índice de Confianza Empresarial del tercer trimestre refleja un saldo negativo (-9,7 puntos), porcentaje más moderado que en el segundo trimestre (-12,3 por ciento). Este saldo se explica por el factor empleo, ya que la cifra de negocios y la inversión se mantienen sin cambios, de forma que en el segundo trimestre sólo el 4 por ciento de los empresarios contaba con obtener una cifra de negocios mejor que el trimestre anterior, si bien estiman que en el tercero se pasará a un 9 por ciento.

LA CONSTRUCCIÓN NO REMONTA

Respecto a la construcción, los empresarios continúan sin remontar su confianza empresarial, de forma que ésta se sitúa en valores negativos del -41 por ciento, convirtiéndose así en los más pesimistas, de manera que aumenta el porcentaje de empresas que opina que su facturación disminuirá, pasando de un 36 por ciento en el segundo trimestre a un 53 por ciento en el tercero, mientras que la situación laboral y la inversión se mantienen sin cambios.

Finalmente, las empresas industriales que son pesimistas, respecto a la situación de facturación, inversión y empleo en el tercer trimestre superan en un 23,1 por ciento a las optimistas, si bien el índice de confianza ha mejorado respecto al mismo periodo del año pasado, cuando el índice de confianza empresarial se situaba en un (-33,1 por ciento). Así, la mitad de los empresarios encuestados espera que su cifra de negocio supere o, como mínimo, se mantenga similar a la del segundo.

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