La rehabilitación de la Playa de Palma eliminará entre el 40% y 60% de las plazas hoteleras

El Plan de acción integral de revalorización de la Playa de Palma prevé eliminar en los próximos diez años entre el 40 y el 60% de las 43.000 plazas hoteleras que existen en esta zona turística de la capital balear, al tiempo que pretende cambiar el modelo turístico aumentando la categoría de los hoteles de dos a cuatro estrellas, para que deje de ser un destino de visitantes con bajo poder adquisitivo.

La gerente del Consorcio para la Playa de Palma, Margarita Nájera, ha explicado que se suprimirán aquellas plazas hoteleras que se han quedado “obsoletas y que han perdido la dignidad, dado que están desarrollando un mal trabajo, al tirar los precios hacia abajo”.

Por otro lado, ha revelado que el Plan también contempla rehabilitar 18 edificios residenciales de la Playa de Palma en un proyecto piloto que tiene como prioridad reducir a la mitad las emisiones de CO2, para que este enclave turístico maduro se convierta en una zona libre de emisiones.

Nájera ha detallado que el plan, que comenzará a aplicarse a partir de septiembre, se centrará en la zona de Can Pastilla, Las Maravillas y el núcleo urbano del Arenal de Llucmajor. Por otra parte, ha recalcado que se va a rescatar en un “entorno urbano” el humedal de Ses Fontanelles, dado que ya hay un “principio de acuerdo” para trasladar una parte del centro comercial que estaba previsto construirse en esta zona, y ha confiado lograr un acuerdo “definitivo” en las próximas semanas.

Nájera ha hecho hincapié en que el objetivo de este plan es el “crecimiento urbanístico cero”, de manera que no se van a construir más edificios en la Playa de Palma más allá de algún “desarrollo inmobiliario que permita rematar alguna zona como vivienda de sustitución”. “No se pretende crecer más en población en la zona de Playa de Palma”, ha precisado.

Preguntada por el comienzo de las obras, ha recordado que este invierno se han invertido 6 millones de euros para solucionar una serie de problemas relacionados con el alcantarillado y el saneamiento de la zona, entre otros aspectos. Ha precisado también que el pasado viernes se aprobó el documento urbanístico que permitirá el plan de acción, que estará expuesto durante los dos próximos meses, con el objetivo de que su aprobación cuente con la participación ciudadana.

3.000 MILLONES DE PRESUPUESTO

El Plan de Reconversión de la Playa de Palma contará con un presupuesto de 3.000 millones de euros, de los cuales 1.000 millones serán aportados por las instituciones públicas y el resto por el sector privado, mientras que el periodo de ejecución será de 10 años, de forma que se prevé que esté concluido en el 2020.

Por su parte, la secretaria general de Turespaña, Isabel Garaña, ha remarcado que los recortes aplicados desde el Gobierno central no van a suponer reducciones en el presupuesto previsto para el proyecto, y ha recordado que el consorcio se puede presentar al Fondo Financiero del Estado para la Modernización de las Infraestructuras Turísticas (Fomit), mediante el cual podrá obtener una financiación adicional durante esta legislatura de 25 millones de euros.

Nájera ha recordado que la Playa de Palma nació como destino turístico hace 60 años, si bien ha reconocido que, a pesar de que ha generado “muchísimo empleo”, hoy se ha quedado “un pelín anticuado”, razón por la cual, en agosto de 2008 el Consejo de Ministros encargó al Consorcio “transformar un destino obsoleto en uno próspero, sostenible y de futuro”.

Así, ha explicado que el Plan de Acción, editado en castellano y catalán y que se traducirá al inglés y al alemán, pretende “estimular en la Playa de Palma un nuevo ciclo de prosperidad y sostenibilidad”, para lo cual, según ha recordado, todos los grupos del Parlament y las formaciones políticas han alcanzado un consenso unánime para llevar a cabo este proyecto.

“El Plan de Acción supone la conversión de un sueño en una hoja de ruta y un itinerario de lo que vamos a desarrollar en los próximos diez años, teniendo en cuenta que lo que hoy tenemos en la Playa de Palma no nos sirve de cara al futuro, sino que el objetivo es lograr menos plazas turísticas de mejor calidad y con menos impacto medioambiental”, ha remarcado Nájera.

En esta línea, ha admitido que en esta zona de la capital balear existe un “problema estructural de infraestructuras”, que, en su opinión, se solucionará, gracias a la Ley para la Revalorización de la Playa de Palma, aprobada el pasado martes por unanimidad en el Parlament, y que da la “estabilidad jurídica y normativa” para llevar a cabo este proyecto.

Pese a ello, la gerente del Consorcio ha advertido de que se trata de un proceso “complejo y difícil” en el que participan más de diez equipos y 60 expertos y “en el que vamos a tener que hacer algunas cosas que no a todo el mundo le gustará, pero sabemos que es parte del cambio del talismán que siempre ha sido Playa de Palma”.

Nájera ha avanzado que la Playa de Palma también contará con edificios emblemáticos, como el que representará la cultura del Mediterráneo, para lo cual ya se está trabajando, con el fin de convocar un concurso internacional, de cara a tener “firmas notables en esta zona turística desde el punto de vista de la arquitectura”.

Otros espacios emblemáticos serán el humedal de Ses Fontanelles y el espacio de las canteras, “prácticamente abandonado en la actualidad y que es donde se van a desarrollar los hoteles más emblemáticos de la Playa de Palma”, según ha avanzado Nájera.

AUMENTAR EL GASTO TURÍSTICO

A nivel turístico, se pretende que una vez se lleve a cabo la reforma de la Playa de Palma, donde hay 34.000 plazas residenciales y 43.000 hoteleras en diez kilómetros de costa, el gasto medio diario por turista sea de 135 euros, frente a los 65 actuales. Además, otro de los objetivos es que el precio medio diario por habitación doble sea de 65 euros, teniendo en cuenta que, actualmente, hay hoteles que ofrecen precios muy bajos para atraer a un determinado perfil de turista.

La consellera de Turismo y Trabajo, Joana Barceló, ha recalcado que este cambio global de la Playa de Palma pretende lograr un posicionamiento turístico “innovador, competitivo y sostenible pensando en los trabajadores y la renovacion de todo el tejido productivo”, con el fin de convertirse en un referente “nacional e internacional”.

Por su parte, el delegado del Gobierno, Ramón Socías, ha recordado que las islas Baleares han sido pioneras en materia de turismo nacional desde hace 50 años, si bien ha recordado que “los gustos y las demandas de nuestros clientes han ido cambiando” y, por ello, ha estimado que era “normal” redefinir cuál debe ser el futuro de la Playa de Palma en los próximos 50 o 100 años.

“Cada vez más la gente está dispuesta a hacer sacrificios, pero no a sacrificar las vacaciones y, por eso, es importante posicionarse en un mercado en constante movimiento en el que los destinos competidores han aprendido de los errores que cometimos al principio”, ha sostenido.

La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, ha recordado que la Playa de Palma es una zona turística que ha sido la sede de “innumerables lunas de miel y del primer viaje de estudios de muchos españoles, así como el destino del primer vuelo para muchos ciudadanos”, algo que “mantienen en la memoria”.

Por ello, ha manifestado que “tenemos el deber y la obligación de poner en valor todo este entorno para seguir manteniendo la memoria de gozo, placer y disfrute”, que supone el haber visitado la Playa de Palma, al tiempo que ha destacado que “hoy empieza un nuevo Mediterráneo”, por lo que ha deseado que “ojalá lo podamos recorrer con la misma ilusión con la que tantos españoles nos visitaron”.

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