El Govern tardará quince días en adoptar una solución al tratamiento de los residuos cárnicos

El presidente del Govern, Francesc Antich, confía en que en unos quince días se haya adoptado una solución en torno al tratamiento de los residuos cárnicos generados en la isla, después de que en los últimos días se hayan intensificado las protestas de los vecinos que residen cerca de la planta de tratamientos de Llucmajor, aquejados por los malos olores procedentes de la infraestructura, mientras que el Ayuntamiento de esta localidad permanece a la espera de que se suprima la actividad de esta infraestructura.

Antich ha aseverado que todas las instuciones están trabajando en adoptar una solución al respecto, una respuesta que considera “totalmente imprescindible”.

El jefe del Ejecutivo autonómico ha apuntado que se está estudiando qué infraestructura poner en marcha para zanjar esta problemática, entre ellas el impulso de un digestor o de un horno de incineración. Además, ha apuntado, la Conselleria de Presidencia está manteniendo diversos contactos con Cataluña para estudiar las distintas alternativas para el tratamiento y poder aportar una solución al respecto.

Mientras tanto, desde el Consell de Mallorca confían en impulsar antes de que finalice la actual legislatura una nueva infraestructura, de entre tres alternativas que la Institución insular está estudiando, como son un digestor, una planta de biogás y un horno de incineración. Para cualquiera de los tres proyectos, la Administración supramunicipal maneja una inversión inicial de aproximadamente un millón de euros.

El director insular de Residuos, Josep Maria Ferrà, lamentó este miércoles que en los últimos años desde el Consell y bajo el mandato de UM en coalición con el PP “no se haya dado ningún paso adelante” para afrontar esta problemática, por lo que “no se puede esperar que nosotros demos una solución en una semana”. Así las cosas, ha expresado su confianza en que dentro de este mandato pueda optarse por una de las anteriores tres propuestas.

Al mismo tiempo, el director insular explicó que debido a la imposibilidad de depositar los residuos en la planta de Llucmajor después de que el Consistorio haya limitado el camino de acceso -tras lo cual el matadero de Palma y el de Felanitx optaron por cerrar temporalmente sus puertas, ya reabiertas-, como solución provisional los residuos se trasladarán a Son Reus para posteriormente ser enviados a la Península en contenedores de refrigeración.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.