Un sobrino político de Matas declara por el caso IBATUR

El ex concejal del PP en Lloseta Felipe Ferré, sobrino político del ex presidente Jaume Matas (PP), declara este, miércoles, a las 10.00 horas por el “caso Ibatur”, donde se investiga la supuesta malversación de fondos públicos en este organismo público dedicado a la promoción de Baleares.

El juez instructor del caso Ibatur, Juan Ignacio Lope Sola, tomará declaración a Ferrer después de que hace unos meses asegurara a la Policía que el ex conseller de Turismo del PP Joan Flaquer le indicó al ex gerente del Ibatur Raimundo Alabern que le pagara un “sobresueldo” por organizar un viaje a China. El Ibatur (Instituto Balear de Turismo) depende la Conselleria de Turismo.

Flaquer también ha sido imputado en esta causa por cuanto el titular del Juzgado de Instrucción número 2 ve indicios de su posible participación en delitos de malversación, fraude a la Administración, prevaricación y falsedad.

La gratificación que supuestamente recibió Ferré se articuló, según sostuvo en su día, mediante un contrato simulado de 5.500 euros por traducir tres nombres al chino, aunque finalmente le llegaron 1.500 euros de este dinero, ya que el resto se lo quedaron los también imputados Josep Juan Cardona, Antònia Ordinas y Kurt Viaene, que poseían varias empresas con él.

Además, Ferré admitió que se hincharon facturas del Ibatur hasta 12.000 euros cuando realmente se pagaron servicios mucho menores, hasta de 700 euros.

También reconoció que algunos conceptos de facturas eran inventados y que un estudio por 12.000 euros se copió de internet, así como que se fraccionaban facturas.

Preguntado por la Policía acerca de por qué Alabern le pagó facturas por servicios inexistentes o hinchadas, Ferré afirmó que porque él era sobrino de Matas y no se le “discutía nada de lo que presentaba”, y recordó que él comenzó a trabajar en la Conselleria de Turismo gracias al ex presidente.

Asimismo, indicó que se servía de la empresa Espiral -dotada con numerosos contratos del Ibatur- para pagar los “extras” de cenas y copas, gastos que luego se facturaban al instituto público.

Esto lo hicieron, explicó, a raíz del “caso Rasputín” de malversación que salió a la luz en 2003 sobre el pago con dinero público de consumiciones en un club erótico en Rusia.

De esta manera, añadió, se interponía una empresa privada y así los responsables de Ibatur continuaban “tomando copas y cenas con cargo al erario público sin tener que justificar nada”.

El pasado 1 de octubre tenía que haber declarado por esta causa la ex gerente del Consorcio para el Desarrollo Económico de Baleares (CDEIB), Antònia Ordinas, imputada también en el “caso Scala”, pero la declaración fue pospuesta por padecer un cólico nefrítico.

Ordinas reconoció en el marco del “caso Scala” el cobro de comisiones a empresas que trabajaban para el consorcio y afirmó que este dinero se lo repartían entre ella, el ex conseller del PP Josep Juan Cardona y el ex director general Kurt Viaene.

Algunas de estas empresas que supuestamente pagaron comisiones tienen vínculos con el “caso Ibatur” por haber sido contratadas también por este instituto, un aspecto por el que será interrogada Ordinas más adelante. EFE

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