Zapatero apuesta por un gobierno de “fortaleza política” y capaz de comunicar

El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha considerado hoy que una vez garantizada la estabilidad parlamentaria era necesario afrontar la tercera etapa de la legislatura con un Gobierno de “gran fortaleza política” y capacidad de comunicación.

En rueda de prensa en La Moncloa, Zapatero ha explicado la remodelación del gabinete tras comunicar los cambios al Rey en el Palacio de la Zarzuela y después de ver cómo el pleno del Congreso rechazaba las enmiendas a la totalidad a los presupuestos generales del Estado.

“Será el Gobierno de las reformas, el de la recuperación económica definitiva y la recuperación de empleo”, ha manifestado.

Según ha apuntado, tras haber dejado atrás las graves incertidumbres financieras y haber garantizado, gracias al pacto con el PNV y CC, la estabilidad presupuestaria e institucional, había llegado el momento de afrontar “con fuerza renovada” una nueva etapa en la que será fundamental explicar bien a los ciudadanos la acción del Gobierno.

Para ello decidió el domingo por la tarde, día que hizo la primera llamada a la hasta ahora vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, incorporar al gabinete a personas con un claro perfil político, larga experiencia en la gestión y gran capacidad de comunicación.

“El rumbo está trazado, pero hay que recorrerlo hasta el final y hace falta un Gobierno renovado y políticamente reforzado”, ha afirmado Zapatero, que ve ya cerca el examen de las elecciones autonómicas y locales.

Uno de los principales cambios ha sido la sustitución de Fernández de la Vega por Alfredo Pérez Rubalcaba, que continuará también como ministro de Interior.

Zapatero no ha escatimado elogios para Rubalcaba, quien, a su juicio, tiene unas “cualidades muy notables” para explicar la acción del Gobierno y coordinar a todos los departamentos manteniendo la responsabilidad de Interior “en un momento tan decisivo” para avanzar hacia el fin de ETA.

Ha asumido que habrá quien interprete que Rubalcaba asciende en el Gobierno para una hipotética sucesión de cara a las próximas elecciones generales, pero, tras señalar que las lecturas son “libres”, ha recordado que falta mucho tiempo para esos comicios y ha asegurado que su único objetivo ha sido dar respuesta a unos ciudadanos que reclamaban más iniciativa política y más claridad.

“Para eso es para lo que está pensado este Gobierno, sólo para eso”, ha remachado antes de descartar por “absolutamente absurda” la posibilidad de elegir a dedo a su sucesor y recordar que el PSOE ha demostrado muy recientemente su apuesta por las primarias.

Zapatero ha asegurado que no tenía palabras para agradecer la dedicación, el coraje y la entrega de De la Vega, que dejará “una huella imborrable” en el país.

Más escueto ha sido al elogiar “la dedicación y el buen hacer” del hasta ahora ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos y de la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, dos de las personas que le han acompañado en el Consejo de Ministros desde 2004 y que serán sustituidas por Trinidad Jiménez y Rosa Aguilar, respectivamente.

La remodelación supone la supresión de los departamentos de Vivienda y de Igualdad, y Zapatero, que ha elogiado el trabajo de Beatriz Corredor y de Bibiana Aído, ha reconocido que no ha sido una decisión fácil, aunque ha argumentado que el Congreso ha pedido en varias ocasiones una reducción ministerial.

El único cambio que se esperaba hoy era el de Celestino Corbacho, y el jefe del Ejecutivo ha destacado su lealtad en un momento “particularmente difícil”.

A pesar de que el nuevo titular de Trabajo, Valeriano Gómez, se manifestó el pasado 29-S contra la reforma laboral, Zapatero ha defendido su experiencia y su valía y ha asegurado que lo ha escuchado defender ese proyecto con claridad y contundencia.

Respecto a la entrada en el gabinete de Rosa Aguilar, ha querido destacar su compromiso con el PSOE desde que se incorporó como consejera a la Junta de Andalucía.

El Gobierno, ha recalcado, sigue manteniendo un programa “socialdemócrata progresista” y quiere seguir representando a “la gran mayoría de los votantes de centro-izquierda”.

Otra sorpresa en esta remodelación ha sido la entrada de Leire Pajín en el Ejecutivo como ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social, para lo que dejará en manos del presidente aragonés, Marcelino Iglesias, la Secretaría de Organización del PSOE.

Para Zapatero, con todos los cambios se lanza un mensaje claro de que “los mejores” están al frente del partido y del Gobierno.

El eurodiputado Ramón Jaúregui, cuyo nombre había aparecido en las quinielas como ministro de Trabajo, será finalmente titular de Presidencia.

El jefe del Ejecutivo, tras reconocer que muchas personas se preguntaban cómo no había formado parte antes del gabinete, ha estimado que es la persona idónea para el puesto por su capacidad de relación con los grupos políticos y sus dotes de comunicación. EFE

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