Apartan del ejercicio sacerdotal a Rafael Sansó Riera, el cura pedófilo detenido en Castellón

La Diócesis de Segorbe-Castellón ha decretado la suspensión cautelar en todos sus cargos así como del ejercicio del ministerio sacerdotal al párroco de Vilafamés, Rafael Sansó Riera, originario de Manacor, después de que la Guardia Civil encontrara en su iglesia más de 21.000 archivos de pornografía infantil.

El párroco, que ha sido imputado por un delito de distribución de pornografía infantil, fue detenido el pasado miércoles y puesto en libertad provisional ayer con la obligación de comparecer quincenalmente ante el juzgado.

A través de un comunicado, la Diócesis explica que han tomado esta decisión después de haber hablado con el párroco y con el promotor de justicia del Obispado, y con el fin de “evitar el escándalo de los fieles” ya que hechos como éste pueden “poner en entredicho” la fidelidad a la mayoría de los sacerdotes.

Asimismo afirma que se trata de un “grave delito” no sólo en el Derecho Penal sino también en el Derecho Canónico, además de contradecir “el deber y el compromiso a la castidad” y atentar contra “la santidad del ministerio sacerdotal y la credibilidad del mismo”.

La Diócesis ha mostrado su disposición total para colaborar con los tribunales de justicia en el esclarecimiento de los hechos, y a la vez ha afirmado que ofrecerá al sacerdote imputado los medios necesarios para su “justa defensa”.

“Pedimos a todos los fieles católicos y a las personas de buena voluntad, que la conducta de un sacerdote no lleve a la desconfianza en todos los demás, que trabajan por ser fieles al don que han recibido de Dios”, concluye el comunicado.

Según una nota informativa remitida por la Fiscalía, los archivos de contenido pedófilo encontrados por la Guardia Civil ocupan un espacio de 600 gigabytes.

El sacerdote, que fue arrestado por el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, tiene 52 años y se hizo cargo de la parroquia hace quince.

El fiscal había solicitado al juez su ingreso en prisión comunicada y sin fianza, pero la juez de guardia ha rechazó esta medida, por lo que el Ministerio Público interpondrá un recurso en contra de esta resolución.

La alcaldesa de Vilafamés (Castellón), Luisa Oliver, ha expresado su “sorpresa” e “indignación” tras conocer la noticia, algo que ningún vecino del pueblo “podría haber imaginado”.

Durante sus quince años como párroco, “nunca ha dado nada de que hablar”, “celebraba homilías, daba sermones de diez”, tenía una relación muy estrecha con los vecinos de este pueblo de 2.000 habitantes y estaba “muy involucrado en temas culturales”, ha recordado.

La noticia de su detención y el motivo de la misma ha supuesto un “mazazo” para la alcaldesa, quien ha condenado cualquier hecho relacionado con la pederastia.

“Creíamos que teníamos un buen párroco, ninguna persona había denunciado nunca nada raro”, ha lamentado contrariada por la detención. EFE

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