Valentín el primer paciente dice: “Son Espases es mucho mejor”

El primer paciente de Son Espases ya tiene nombre. Se llama Valentín Ruiz, tiene 63 años y lleva ingresado nueve días por una infección en la vesícula, algo que no le quita la sonrisa ni el “orgullo” que supone que él, “un forastero”, estrene el nuevo centro de referencia de Baleares.

Valentín ha recibido esta mañana a los periodistas en su flamante nueva habitación de Son Espases, provista de un gran ventanal con vistas a la Sierra de Tramuntana e impregnada todavía de olor a nuevo.

Postrado en su cama y sonriente, ha narrado su traslado en ambulancia, pasadas las ocho de la mañana, desde su antigua habitación de Son Dureta: “En todo momento han venido los del Samur conmigo y el traslado ha sido rapidísimo, en un cuarto de hora estábamos aquí”, ha afirmado rodeado de micrófonos.

Según Valentín, Son Espases es mucho mejor, y la diferencia es obvia: “Ese es viejo y este es nuevo”, ha explicado el peninsular acompañado por su mujer.

Al contrario que los alrededor de 4.000 profesionales que han participado en los preparativos y en el proceso de traslado de los 147 enfermos ingresados en Son Dureta, el primer paciente no ha dejado lugar a la preocupación porque, a su juicio, “los profesionales por algo lo son”.

La alegría que le ha dado su nueva habitación y la expectación de ser el primero no le ha quitado, sin embargo, espacio a la crítica, y Valentín ha lanzado una pregunta a los periodistas.

“Por qué tienen que pagar los aparcamientos los familiares cuando vienen aquí? Es un hospital público, no privado, de la Seguridad Social, ¿ustedes creen que hay derecho a eso?”, ha denunciado, refiriéndose así a una de las polémicas que han rodeado a Son Espases: el aparcamiento subterráneo de pago para pacientes y trabajadores.

Una de estas trabajadoras es Rosa Arévalo, celadora que esta mañana, junto a cuatro compañeros, recibía a los enfermos que cada 3 minutos llegaban a Son Espases y los trasladaba a sus habitaciones.

Según Rosa, el proceso iba como la seda, sin incidentes y muy bien organizado: “Pensábamos que iba a haber más trajín y está yendo todo muy correcto”, ha dicho a los periodistas.

La organización era buena, ha remarcado, ya que cuando llegaba cada paciente ellos ya sabían exactamente dónde llevarlo. Encontrar las habitaciones tampoco le resultaba complicado en un hospital tan grande, puesto que lleva ya dos semanas estudiando sus recovecos.

¿Los pacientes? “Vienen nerviosos, porque no saben a dónde van, pero una vez que entran en la habitación dicen que muy bonito y les gusta”, ha asegurado. EFE

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.