Maria del Mar Bonet cantó a las ‘Islas del mar’ en La Habana

La cantautora mallorquina Maria del Mar Bonet se presentó en La Habana con una gran acogida del público que acudió a descubrir y disfrutar de una de las más importantes exponentes de las voces del Mediterráneo y de la canción de autor. Fue un concierto único, organizado por el Instituto Cubano de la Música, a propósito de haber alcanzado en la pasada edición del Festival Internacional Cubadisco 2011 el Premio Internacional por su producción discográfica ‘Bellver’, del sello Picap, y por el Festival de Canción de Autor BarnaSants, cuya edición 17 se inaugura el próximo 26 de enero en Barcelona.

El concierto, celebrado el viernes 20 de enero en el Teatro Lázaro Peña en La Habana, sirvió para que Ciro Benemelis, presidente del Cubadisco le entregara a María del Mar el trofeo por su disco premiado y para que cientos de cubanos la escucharan en toda su plenitud. María abrió la noche con una magnífica interpretación de ‘Gracias a la vida’, de la chilena Violeta Parra, secundada por Jorge Reyes y su quinteto quienes la acompañarían en la primera parte de esta entrega que recibió La Habana como un dulce soplo de brisa del Mediterráneo y de un profundo amor de la artista por la Isla caribeña, que hacía mucho tiempo quería visitar, y conocer también de su mar y de su luz.

Jorge Reyes, uno de los más destacados contrabajistas cubanos y músico excepcional, supo llevar al sabor del trópico las canciones de María del Mar las cuales sin perder la raíz supieron a Cuba y al Caribe. Canciones y poemas de la Bonet y de otros compositores a las que ella les ha puesto voz y alma, en su lengua materna, el catalán, volaron sobre los asistentes y fueron directos a depositarse en sus corazones. Una nueva María del Mar Bonet se descubrió sobre el escenario mezclada con ritmos de la Isla como el chachachá, el son, el bolero y donde no faltaron los tambores africanos como los míticos batás y las congas lo cual le dio al concierto un agradable matiz de encuentro cultural donde la música, velero principal, nos hizo viajar por los mares mediterráneos y tocar puertos africanos, helénicos y cubanos. Sucedió lo “real maravilloso” carpenteriano, se unieron lo divino, lo mágico, lo oculto, que al final resultó onírico y salvaje. Así fue el comienzo de Islas del mar, nombre que la mallorquina le dio a esta su primera presentación en Cuba.

En ese ambiente íntimo y maravilloso llegó el encuentro de la Bonet con la gran diva del Buena Vista Social Club, la cubana Omara Portuondo. Ambas fundieron sus voces en castellano y regalaron una versión auténtica e inolvidable de ‘Quiéreme mucho’, del cubano Gonzalo Roig. Y como si toda la vida hubieran cantado juntas, acompañadas solamente por el contrabajo de Jorge Reyes, triunfó la ternura. Fue un gran momento de filin, de ese sentimiento que solo los grandes pueden expresar porque lo llevan en sus almas y corazones. Ellas lograron fundirse en una sola voz y tocar lo más profundo del ser humano. Había que estar allí para sentir lo que describo y apreciar como en una ráfaga de ternura se puede elevar tan alto como una palmera o ser cresta de ola. Sin dudas, Maria del Mar hace de su voz un arpa y con sus ondas musicales, profundas y sentidas, camina la vida, encantando, seduciendo.

Así, todo torbellino de emociones, llegó el momento del encuentro con el maestro Enrique Pérez Mesa y los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Fue otra demostración de virtuosismo y madurez en el que, con esa excepcional voz del mediterráneo que la acompaña, María ofreció agradecida sus canciones y las de otros compositores con arreglos sinfónicos y con aires marineros que nos hicieron viajar por la cultura griega, turca, y de su Mallorca del alma, las que recogió en Bellver. Dejó escuchar entre, otros temas, ‘Dança de la primavera’, ‘Les illes’, ‘La balanguera’ y ‘Jota marinera’.

Y se repitió el rayo de luz y de magia que irradia en cada interpretación y de nuevo el público se fascinó con estas canciones del mundo. Como despedida, sobre el escenario del Lázaro Peña, volvieron a vibrar los tambores, las arpas y las flautas, y en un cierre espectacular se unieron todos en una impresionable fusión de culturas, eje de todo el concierto islas del Mar, interpretando el tema ‘Las Tres princesas’ africanas que hizo parar a todo el público y que sacudió la noche. De NoticiasClave.net

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