Una supuesta falta provoca la derrota del Mallorca

Por segunda jornada consecutiva como máximo responsable en el banquillo mallorquinista, Luci Martín sacaba en Cornellà un equipo con el que poder frenar con las mayores garantías el juego interior de los de Pochettino. Aouate bajo palos; Cendrós, Chico, Ramis y Cáceres formaban la defensa; Martí y Joao ocuparían el centro del campo con Pereira y Castro en bandas; Alfaro saldría de mediapunta por detrás de Víctor.

El Mallorca salía con una buena estrategia de juego, ideas claras y a por la segunda victoria consecutiva fuera de casa. El Espanyol tendría controlado el juego en el centro del campo pero los bermellones podían hacer mucho daño por bandas con un incansable Castro que se convertiría en el quebradero de cabeza para la defensa local. El Espanyol tendría una buena acción de Rui Fone que atajaría Aouate en una buena salida. Cuando los visitantes mejor estarían jugando, trabajando cada jugada, llegaría el primer jarro de agua fría.

Corría el minuto 18 cuando Cáceres acudía hasta el área para cubrir a Weiss, que se había colado en el área; el uruguayo y él caían al suelo y Aouate, en su afán por atrapar el balón, una vez lo controlaba, se caía al suelo y con los dos mallorquinistas sobre el césped, Weiss aprovecharía esta ocasión para subir el 1-0 al marcador.

Tras el gol les costaría un poco más a los bermellones pero no faltaría insistencia. Castro continuaba teniendo mucho peligro en sus botas. No daba tregua a sus contrincantes. Aun así, no encontraba rematador en ninguna acción.

En la reanudación Luci introducía dos cambios para girar cuanto antes el marcador. Pina y Ogunjimi saldrían a campo por Joao y Pereira, buscando más poder ofensivo. Pintaba bien hasta que el Mallorca tendría que encajar un nuevo varapalo. En el 47 Ramis retrasaba el balón para Aouate pero ahí estaría muy atento Rui Fonte para poder aprovechar la cesión. El guardameta israelí tenía que acercarse hasta la frontal para sacar el balón con los pies. Iglesias Villanueva, muy cerca de la acción expulsaba incomprensiblemente a Aouate por supuesta falta. Con esta injusticia el Mallorca se quedaba con diez prácticamente todo el segundo tramo.

Calatayud tenía que salir sin poder calentar y lo hacía en el puesto de Alfaro. El malagueño superaba unos duros primeros momentos con una cuádruple ocasión del Espanyol. Justo después, el Mallorca tiraría de casta para buscar el empate. Ogunjimi dispondría de un buenísimo centro de Víctor por banda al que el belga podía rematar de cabeza. Su disparo ponía en problemas a Casilla pero lo salvaba. Apretarían mucho con inferioridad numérica pero llegando con mucho peligro.

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