La Almudaina de Palma más cerca de las personas sordas gracias a las signoguías

En el Palacio Real de La Almudaina se ha puesto en marcha el servicio gratuito de signoguías que hace accesible todo su valor cultural a las personas sordas. Con el impulso de la Fundación Orange, es el quinto monumento de Patrimonio Nacional, en el que instala este dispositivo. El Palacio Real de Madrid, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, el Palacio Real de Aranjuez y el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso.

Las signoguías son unos dispositivos portátiles multimedia equipados con una pantalla para reproducir vídeos en los que se explican los contenidos y las obras seleccionadas en Lengua de Signos Española (LSE) con subtítulos. Su objetivo es proporcionar autonomía en la visita a las personas sordas, mediante un manejo sencillo y una cómoda navegación a través de un dispositivo iPod, con pantalla táctil. Además, los vídeos que se incluyen han sido traducidos por profesionales sordos especialistas en esta lengua, gracias a la colaboración técnica de la Fundación CNSE (Confederación Estatal de Personas Sordas) para la supresión de las Barreras de Comunicación y de la Federación de Personas Sordas de las Islas Baleares.

Con la incorporación de las signoguías a los museos de Patrimonio Nacional, las personas con discapacidad auditiva pueden realizar el recorrido sin barreras, apreciando en su totalidad las diferentes colecciones que estos monumentos acogen, y que, anualmente, son visitados por más de tres millones de personas.

Se trata de un proyecto de innovación multimedia para la supresión de barreras de comunicación con las siguientes características:

 Agenda electrónica multimedia.

 Automanejables y de fácil manejo individual.

 Facilita información de los diferentes monumentos en lengua de signos y subtitulada en diferentes idiomas.

 Recorrido museístico habitual.

El Palacio Real de La Almudaina – en árabe, ciudadela o recinto amurallado – resume en sus muros la historia de las Islas Baleares, dado que todas las civilizaciones que han pasado dejaron allí su huella. Fundada sobre un antiguo castro romano, durante la dominación musulmana sería la residencia de los gobernadores de la isla. Sin embargo, a partir del siglo XIII, ya bajo la dominación cristiana, fue cuando La Almudaina se convertiría en sede de la Corona, adoptando la forma actual. Notables ejemplos de su arquitectura son el artesonado musulmán o los baños árabes.

En su interior, destacan las estancias de la Capilla del Rey o Capilla de Santa Ana, la Capilla de San Jaime, o el magnífico Salón Gótico. El Palacio se encuentra decorado con muebles y tapices flamencos del siglo XVI y XVII y españoles del siglo XVIII.

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