El Gobierno pagará de intereses 8.000 millones de euros más de lo previsto

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha contemplado hoy por primera vez la posibilidad de pedir al fondo europeo de europeo de rescate que compre deuda española, aunque la decisión sólo la tomará cuando el BCE detalle las medidas no convencionales de política monetaria que ha anunciado.

“Lo que quiero es conocer cuáles son esas medidas, lo que significan, lo que pretenden y si son adecuadas, y entonces a la vista de las circunstancias tomaremos una u otra decisión. Pero no tengo tomada ninguna decisión y haré lo que creo que conviene al interés general de los españoles”, ha asegurado Rajoy en su balance del primer medio año de legislatura tras el Consejo de Ministros.

“Haré lo que considere que es bueno para los intereses generales de los españoles, pero para eso tengo que saber exactamente de qué estamos hablando”, ha dejado claro el presidente Rajoy, que ha asegurado que no ha recibido presión alguna por parte de países como Alemania o el propio BCE.

Por el momento, el presidente ha remitido a las máximas autoridades europeas una carta para tratar de animar la puesta en marcha de los acuerdos de la última cumbre, celebrada en junio, y reclamando en concreto la aprobación de la unión bancaria como tarde en la última reunión de jefes de estado o gobierno de este año.

Según Rajoy, tres de las cinco líneas de actuación contempladas por su Ejecutivo para salir de la crisis pasan por “más Europa”, y por tanto España está en la “obligación” de intentar influir en las decisiones de la Unión.

Las dos primeras, las que competen en exclusiva al Gobierno, son el cumplimiento estricto del objetivo de déficit -porque “durante mucho tiempo hemos vivido pidiendo crédito y gastando mucho más de lo que ingresamos”- y las reformas estructurales para sentar las bases de la recuperación, y que tardarán aún un tiempo en hacer su efecto.

Rajoy ha reconocido que muchos de estos ajustes -entre los que ha citado la subida del IVA o los recortes en sanidad y educación- “no son amables”, “suponen un esfuerzo” y “pueden ser discutibles”, pero ha advertido de que “lo que no es discutible ni opinable es la necesidad imperiosa de recortar gasto y aumentar ingresos”.

En este sentido, ha desvelado que España tendrá que hacer frente el próximo año al pago de 8.000 millones de euros más de lo previsto para abonar los intereses de la deuda emitida, que se suman a los 25.342 millones ya previstos.

A pesar de ello, donde no tiene previsto recortar es en pensiones, que es la última partida presupuestaria que tocaría, según ha prometido.

Lo que no se ha decidido aún es si se prorrogará a partir del 15 de agosto el plan PREPARA, que contempla una ayuda de 400 euros a los desempleados que hayan agotado su prestación o el subsidio.

No obstante, Rajoy ha dejado claro desde el principio de su intervención que su “mayor preocupación” es la situación de más de 5,5 millones de personas que quieren trabajar y no pueden hacerlo.

Preguntado por la posibilidad de un referéndum sobre las medidas que ha adoptado el Gobierno y que no estaban en el programa electoral de PP o de plantear una cuestión de confianza, Rajoy ha señalado que nadie se lo ha pedido.

“El Gobierno tiene un mandato claro y fue elegido por los españoles para cuatro años con un objetivo: crecer y crear empleo y tomar las medidas y decisiones que sean necesarias para ello. Los balances se hacen en su momento y estoy haciendo uno de seis meses, no de cuatro años”, ha concluido.

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