UGT pide al Govern que deje de especular con el cierre de hospitales

UGT considera imprescindible cerrar definitivamente uno de los capítulos más oscuros y lamentables de la historia de la sanidad pública de nuestra Comunidad Autónoma, el anunciado cierre de los hospitales General y Joan March, dos instituciones con una dilatada historia en la atención sanitaria a la ciudadanía de Baleares, en base a criterios estrictamente económicos e ideológicos.

Desde el anuncio del cierre de estos dos hospitales, todavía no se ha documentado por parte del Govern que la medida supusiera un ahorro económico a medio o largo plazo. La comparativa entre el simple precio por cama en Cruz Roja y San Juan de Dios y el coste final de la atención integral por paciente en Joan March y General, intentaba maquillar un pretendido ahorro en la atención sanitaria, cuando en realidad, el auténtico ahorro estaba en la eliminación masiva de puestos de trabajo en los dos Hospitales. Por ello insistimos en que el ahorro no es tal, ni las cifras son exactas.

El Govern ya cayó en una clara contradicción al anunciar la reforma del Hospital Son Dureta, cuyo coste ni siquiera se ha concretado, para acoger una parte de las camas que se eliminaban, reubicando la atención sociosanitaria en los Hospitales Cruz Roja y San Juan de Dios. Tal vez una maniobra de distracción para ocultar el verdadero objetivo final.

Lo que en realidad se materializaba hasta la teórica reforma del viejo Son Dureta, era la privatización de toda la atención sociosanitaria de nuestra Comunidad Autónoma y la ruptura y dispersión de los equipos asistenciales de los hospitales General y Joan March. Una medida con una importante carga ideológica y que suponía de hecho la mercantilización directa de una parte fundamental de la sanidad pública de Baleares y una merma en la calidad asistencial de la misma.

UGT considera que el único efecto económico indirecto del cierre de los Hospitales era la contundente demostración al Ministro Montoro sobre la determinación del Govern Balear en la aplicación de medidas de ahorro, facilitando así la aprobación del Plan de reequilibrio financiero de la Comunidad Autónoma. Sin embargo, el Govern no tuvo en cuenta el fuerte impacto y rechazo social que el anuncio tendría en todos los estamentos de la sociedad Balear. En opinión de UGT, ha sido la respuesta sindical, la de los profesionales y la de la sociedad civil en su conjunto la que ha hecho que el Govern esté reconsiderando el cierre.

Por todo ello, UGT pide al Govern que deje de crear incertidumbre sobre este tema y que cierre definitivamente este capítulo negro de la sanidad pública Balear, descartando definitivamente el cierre de los hospitales General y Joan March. Los profesionales se merecen poder dedicar todo su tiempo y atención al cuidado de los pacientes.

En opinión de UGT, el Govern no debería de condicionar el cierre de estos centros al recorte de 26 millones de euros en materia sanitaria sino que, por el contrario, debería valorar la posibilidad de aumentar los ingresos de las arcas públicas aplicando medidas como la supresión de las bonificaciones por seguros sanitarios privados o la recaudación del impuesto de patrimonio a las capas más favorecidas de la sociedad. Estas dos medidas le posibilitarían recaudar el triple de los 26 millones que quiere ahorrar. Además se podrían evitar nuevos recortes de servicios públicos imprescindibles para la ciudadanía en una situación de crisis como la actual y aplicaría un criterio más justo y equitativo en la carga de las consecuencias de la crisis.

COMPARTIR

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.