Abren un museo en Artà con esculturas de Pere Pujol sobre las rondalles mallorquinas

ArtArtà es un centro privado que tiene como objetivo poner en valor y dar a conocer el patrimonio cultural y etnográfico de esta zona de la isla. El centro tiene tres grandes ejes: el edificio, la colección de esculturas de Pere Pujol y la artesanía contemporánea, lo que se conoce como souvenirs de 4 ª generación. Los tres elementos se relacionan entre sí y conforman una nueva tipología de centro cultural que combina la promoción de la joven artesanía balear con raíces en una tradición que estaba en vías de extinción, la difusión del rico patrimonio etnográfico de las rondallas mallorquinas a través de la obra de uno de los escultores más emblemáticos de la zona, y la recuperación de un viejo edificio que permite conocer cómo era la arquitectura tradicional de uno de los pueblos más señoriales de la isla. Todo el proyecto tiene como punto de partida la promoción interior y exterior de la cultura mallorquina desde una perspectiva actual y con la participación de artistas y artesanos que revisan la tradición.

El centro dispone de un espacio museográfico en la planta superior dedicado a la obra de Pere Pujol (Artà, 1934 a 2001) y la difusión de las rondalles, una tienda con la obra de los artesanos y diseñadores actuales y una pequeña cafetería en el patio del edificio que funciona como lugar de acogida. Está abierto todo el año y está dirigido a un público muy variado que incluye desde familias, escuelas, turismo cultural y gente de todo tipo interesados ​​en la cultura mallorquina.

El nuevo centro cultural ArtArtà está situado, precisamente, en una casa de 122 años de antigüedad, declarada bien de interés patrimonial, que permite conocer cómo era una casa típica en Artà con la entrada noble, el patio, el piso principal que aún conserva el baño de la época y los porches.

Es en este escenario que el centro presenta una selecta presentación de productos artesanales hechos de llatra (elaborado con los palmitos de la zona, que durante años fue la industria típica de Artà), cerámica y también todo tipo de diseños más contemporáneos que parten del paisaje del pueblo para ofrecer productos de bisutería o decoración originales e innovadores. Estos objetos están a medio camino entre la obra de diseño actual y el souvenir de cuarta generación ofreciendo productos innovadores realizados con materiales tradicionales.

En la planta superior, las rondalles mallorquinas, uno de los patrimonios literarios y etnográficos más significativos de la isla, están dividido en cuatro salas (a partir de la clasificación que hizo el etnógrafo inglés Thompson) que permiten conocer algunos de los personajes de las fábulas maravillosas (como el Rey moro de siete palmos de morro), las de animales (como Martí Tacó), las espantosa (con demonios y brujos) y las religiosas (con personajes como San Pedro). El visitante entra en este mundo maravilloso de cuentos y fábulas mágicas a partir de figuras hechas con cartón, piedra y resina que salieron de la imaginación de Pere Pujol inspirado en esas viejas historias que hizo en su día Mossèn Antoni Maria Alcover en la edición que ilustró Francesc de Borja Moll.

ArtArtà abrió las puertas en julio pasado y en los próximos meses irá ampliando sus actividades con visitas guiadas, actividades familiares y talleres artesanales. El centro es una iniciativa privada que no cuenta con subvención pública y se financia en la entrada y las ventas de la tienda.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.