El PP defiende la importación de residuos de otros países europeos a Mallorca

La portavoz del PP en el Parlament, Mabel Cabrer, ha defendido que la importación de residuos sólidos de otros países europeos a la planta de Son Reus de Mallorca generará unos ingresos de 14 millones de euros y 350 puestos de trabajo, al tiempo que “permitirá la reducción de la tasa de incineración” y posibilitará una actividad económica que “revertirá en las empresas mallorquinas”.

En un comunicado, Cabrer ha defendido así la enmienda presentada por su grupo al Proyecto de Ley de medidas urgentes para la activación económica en materia de industria y energía relativa a la importación de residuos.

La dirigente ‘popular’ ha destacado que se trata de residuos “pretratados, no contaminantes ni dañinos para el medio ambiente y sólo se autorizará el tratamiento de aquellos que cuenten con el certificado reglamentario exigido por la Unión Europea”.

Además, ha añadido que la incineración de combustible de residuos sólidos “permitirá rentabilizar la planta y equilibrar los costes del exceso de capacidad que actualmente sólo se cubre durante los meses de verano”, teniendo en cuenta que Son Reus absorbe un máximo de 700.000 toneladas, pero la media es de 400.000.

“El traslado de combustible es una práctica común en países que son un ejemplo en sostenibilidad ambiental siendo Francia, Alemania y Holanda los principales receptores europeos”, ha concluido.

“SUICIDIO ECONÓMICO Y AMBIENTAL”

Por su parte, el portavoz del PSIB en el Consell de Mallorca, Jaume Garau, ha advertido de que traer basura de fuera para quemarla en Mallorca es un “suicidio económico y ambiental”, dado que dará una “mala imagen” de la isla convirtiéndola en el “vertedero del la Unión Europea, mientras durante la pasada legislatura se trabajó por mejorar nuestra imagen turística con iniciativas como la declaración de la Serra de Tramuntana como patrimonio de la Humanidad por la Unesco”.

Así, ha considerado que la solución pasa por “redimensionar el contrato con Tirme como medida para bajar la tarifa de incineración, pero en caso alguno convertir Mallorca en un vertedero para hacer rentable la actividad de una empresa”.

“Si no se llega al número de toneladas establecidas al contrato con la empresa, sería lógico renegociar las condiciones, con objeto de adecuar las necesidades de Mallorca al contrato firmado, pero en caso alguno la solución debe ser llevar más basura a nuestra isla, porque los hornos sean económicamente rentables”, ha estimado.

De este modo, ha criticado el hecho de que el PP “anteponga los intereses de una empresa a los de los ciudadanos de Mallorca volviendo un siglo atrás en política ambiental”.

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