Salom apela a la “austeridad como regla de vida”

La presidenta del Consell de Mallorca, Maria Salom, en su discurso institucional de la Diada de Mallorca, ha apelado a la “austeridad como regla de vida”, a “la unidad” y a “los valores de los mallorquines” como fórmulas para “ser los primeros en salir de la crisis.

Este miércoles el Teatre Principal, Salom ha afirmado que “no es tiempo de lucirnos políticamente ni de colgarnos medallas. Tampoco es momento de decir que lo estamos haciendo de maravilla a la hora de satisfacer las necesidades de los mallorquines”.

“Mi preocupación, hoy, es la situación de las personas, y mi trabajo, ahora mismo, es contribuir a resolver, dentro de mis posibilidades, las preocupaciones y los problemas de los mallorquines”, ha afirmado.

Según ha dicho “Mallorca no está para escuchar discursos y, de hecho, tampoco soy una persona aficionada ni a las frases espectaculares, ni a las propuestas de oro que, más tarde, van seguidas de realidades de plomo.”

Desde la institución insular, ha apelado “a la unidad” y ha afirmado que “somos 53 pueblos unidos por una misma cultura: la mallorquina. Este sentimiento en común no se puede separar de las preocupaciones que igualmente tenemos en común”. “Si nuestra historia nos identifica a todos, de los problemas también saldremos todos unidos”, ha añadido a continuación.

“REIVINDICAR NUESTRA MALLORQUINIDAD”

“Esta es una jornada para reivindicar nuestra mallorquinidad sobre la base de la esperanza que nos ofrecen la historia, la cultura, y la forma de ser de los mallorquines”, ha seguido.

Asimismo, ha apelado a “los valores del esfuerzo necesario, a la austeridad como regla de vida, a la prudencia en las palabras y en las decisiones de la inteligencia a la hora de emprender iniciativas, a la creatividad para compensar la necesidad de recursos y a la confianza en nosotros mismos” como solución para salir de la situación actual de crisis.

A renglón seguido, ha afirmado que “compartimos, hoy más que nunca, la indignación hacia la indiferencia, la falta de honestidad, la demagogia, el hambre de protagonismo social, la insolidaridad, el sectarismo y las actitudes violentas”.

El Consell de Mallorca, según ha aseverado, es una institución que “ha renunciado a muchas cosas superfluas e innecesarias, y que ha optimizado las que se mantienen. En una palabra, hacemos lo mismo que lo que hace cada familia mallorquina”.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.