Agnès Llobet reivindica la cultura como un derecho básico

“Cuando tocan las necesidades básicas, entiendes que la cultura sea un privilegio, aunque no lo comparto”, así se ha expresado la actriz y poeta Agnès Llobet, quien este miércoles presenta su nuevo poemario titulado ‘La dona de Poe’ (Ed. Agente Noviembre), que investiga a 33 personajes femeninos de la literatura y el cine en un ejercicio de introspección y “renovación que busca la catarsis con el lector”.

En declaraciones a Europa Press, la artista mallorquina explica que la obra no tiene que ver con la ‘extimidad’ (hacer de lo íntimo algo público) sino que bucea en su “mundo interior” y lo cubre de una “burbuja artística, que permite la conexión con el consumidor”. “El libro puede brindar experiencias y el lector puede acabar sintiéndose protegido”, afirma.

‘La dona de Poe’ es el segundo trabajo de la actriz, –vista en la obra teatral ‘Prova’ (versión en catalán de la multipremiada ‘Proof’ de David Auburn) o en la serie ‘Un golpe de suerte’–, en el campo de la poesía después de la galardonada con el premio Rei en Jaume 2010 ‘Podríem’.

Según relata, “a nivel temático, las obras no tienen nada que ver. ‘Podríem’ surgió de carambola. Siempre había estado en contacto con la poesía de manera muy íntima, pero me animaron a presentar la obra y, entonces, se despertó el interés de compartirla”.

En ‘La dona de Poe’ escoge a 33 mujeres que la han marcado en su historia. “Algunas vienen de cuentos, otras las he visto y a otras las he interpretado. “Pero –según dice– no hay una reivindicación explícita de lo femenino, aunque algunos personajes son muy duros y muy fuertes como Nora, la protagonista de ‘Casa de muñecas’ (1879)”.

Este miércoles será la presentación de su nuevo trabajo pero no será al uso. “No quería invitar a alguien que hablara del libro, me interesaba la experiencia en sí, por lo que haremos una ‘perfomance’, una mini puesta en escena”, revela.

Respecto a su carrera teatral, se está desarrollando en gran parte en Barcelona. Ahora está preparando una adaptación de ‘Anfitrión 38’ (Jean Giraudoux, 1929), entre otros obras ya cerradas pero “propuestas ninguna, es un momento en que hay que replantearse qué hacer”, comenta.

Para Llobet, “el panorama está muy complicado. Cuando a las personas les tocan las necesidades básicas, entiendes que la cultura, el teatro, la música o la literatura, se conviertan en un privilegio, aunque no lo comparto. Es responsabilidad de la sociedad que no sea un privilegio sino un derecho básico y que se exija con uñas y dientes”.

COMPARTIR

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.