El documental “La vida dolça” se estrena día 29 de septiembre

La vida dolça, el documental que cuenta la historia de l’amo Miguel, el panadero de Can Miquel del barrio de sa Calatrava de Palma, se estrena el próximo sábado 29 de septiembre en el Teatro Xesc Forteza de Palma. Se trata de la culminación de un proyecto que ha sido posible gracias a las aportaciones de más de 200 mecenas que han permitido recaudar más de 8.000 euros por micromecenatge (crowdfunding) a través de la plataforma Verkami.

La vida dolça es el primer documental que ha recaudado esta cantidad de dinero en Baleares con el sistema crowdfunding, anteriores experiencias habían logrado presupuestos de 3.000 euros.

Las aportaciones individuales iban desde los 15 a los 100 euros y las de las empresas y entidades de 300 a 800. A cambio los mecenas han recibido recompensas como formar parte de los créditos del documental, invitaciones, master class de cremadillos o cenas de lechona al horno de Ca’n Miquel.

La mayoría de los mecenas ya han podido disfrutar de las recompensas correspondientes a sus aportaciones en el horno de Can Miquel y así han aprendido a hacer cremadillos, han escuchado las historias del barrio de Sa Calatrava o han probado lo mejor de este emblemático horno de leña. Sólo queda pendiente el estreno y la entrega del dvd que tendrá lugar el próximo día 29. Será el gran día para todo el equipo de La vida dolça, para los mecenas, que han seguido a través del mail, del facebook y del twitter, y, sobre todo, para Miquel Pujol, su familia y amigos.

Sinopsis de La vida dolça

Miquel es un panadero artesano de barrio, de los que quedan muy pocos, que ha anunciado un final amargo: el cierre de un establecimiento centenario, un símbolo para el barrio, para Palma y toda Mallorca. Ubicado en el casco antiguo de la ciudad, es uno de los últimos comercios tradicionales supervivientes en una barriada antes viva y tejida de un entramado comercial.

Con más de 49 años de trabajo, se ha dedicado toda la vida, en cuerpo y alma, a repartir alegría y crear instantes de felicidad a través de sus dulces. Cientos de turistas y vecinos han disfrutado de sus golosinas, e incluso clientes de renombre, como el artista Miquel Barceló, los cantantes Maria del Mar Bonet y Joan Manel Serrat.

Además de hornear diariamente, también se ha aventurado a interpretar pequeños papeles en películas dirigidas por Agustí Villaronga y Rafa Cortés. Seguramente, el éxito de Can Miquel recae en su dueño, Miquel Pujol, un personaje cálido, humano y con sentido del humor, pero a la vez descarado, sin pelos en la lengua y con una filosofía de vida, hoy, en peligro de extinción.

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