La Policía desarticula en Palma una red dedicada a la extorsión y al blanqueo

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Palma una red dedicada a la extorsión y blanqueo. En la llamada operación “celda” han sido detenidas diez personas, entre ellas figura el cabecilla del entramado, responsable además de retener a una persona durante varias horas en un pequeño cuarto de un sótano. Prestaban dinero a personas en situación precaria bajo unas condiciones de pago desproporcionadas que obligaban en algunos casos a los deudores a abonar 500 euros diarios de intereses. Para saldar las deudas contraídas con la trama algunas de las víctimas llegaron a suscribir préstamos hipotecarios o cobrar herencias.

Violencia o intimidación para cobrar las deudas

La organización se dedicaba a la concesión de préstamos a personas con necesidades económicas importantes a las que exigían unas condiciones desproporcionadas. En algunos casos llegaban a penalizar a los deudores con intereses diarios de 500 euros diarios. Los arrestados formaban parte del entramado con diferentes grados de participación y siempre dependiendo del responsable de la red, un varón de 44 años de nacionalidad española. Cuando los deudores no cumplían con lo acordado los detenidos intimidaban o agredían, utilizando para ello armas de fuego y violencia física, a sus víctimas.

Finalmente los investigadores lograron localizar y detener jefe del grupo criminal junto a tres familiares, y otras cinco personas. Los colaboradores recibían comisiones por asegurar el cobro de las deudas o figuraban como testaferros, intermediarios o prestamistas. El cabecilla, disfrutaba de un elevado nivel de vida que incluía la propiedad y uso de cuatro vehículos de alta gama valorados en más de 300.000 euros.

Detenciones ilegales

Una de las víctimas, estuvo retenida en el domicilio del máximo responsable, donde fue obligada a firmar un reconocimiento de deuda. Un mes después esta misma persona, fue encerrada de nuevo durante más de cuatro horas, en el mismo sitio, siendo liberada bajo la condición de saldar su deuda a la mañana siguiente. Como regresó sin dinero, la encerraron otra vez hasta que pasadas cinco horas un familiar pagó lo acordado.

La operación se ha llevado a cabo por el Grupo de Atracos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Baleares. La operación sigue abierta y no se descarta la aparición de nuevas víctimas y nuevas detenciones.

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