Claassen delega su voto en Terrasa y no apoyará a Cerdà como consejero delegado

En vista de los últimos acontecimientos en el Consejo de Administración del RCD Mallorca y de los últimos hechos y comunicaciones por parte de la actual directiva del club, Utz Claassen, ha deci­dido no apoyar ninguna candidatura para el puesto vacante de consejero delegado man­comunado si no se demuestra anteriormente un cambio sustancial en el funciona­mien­to del club y la independencia de los candidatos.

Claassen explica como la directiva del Club, según las informaciones publicadas, ha fichado a un jugador, cuya presentación ha tenido lugar esta mañana.

Para Claassen presentar el fichaje de un jugador an­tes de ni siquiera informar al Consejo de Administración de la transacción, sin cum­plir con la obligación de aprobar el necesario contrato antes de firmarlo, es un claro ejem­plo de que la directiva impide a los miembros del órgano competente de cum­plir con sus obligaciones. Aparte, es un menosprecio y una falta de respeto cual niño de colegio.

Así, afirma Claassen, es imposible asegurar la supervivencia económica de una SAD en convenio de acree­dores, con pérdidas de explotación de 11 millones de Euros y, al parecer, un desfa­se presupuestario de unos 10 millones en el actual ejercicio.

Utz Claassen estaba dispuesto a votar a favor de Gabriel Cerdà como consejero dele­gado mancomunado, sabiendo que es amigo de Serra Ferrer. Cerdà le había dado la impresión de actuar con criterio propio, de una manera profesional y lógica.

No obstante, el director deportivo del club, a través de varios canales de comunicación, tanto pública como internamente, ha sugerido que sigue manteniendo el control y el poder del club. Además, ha insinuado que Cerdà no actúa ni actuará de una manera independiente.

Gabriel Cerdà, hasta el momento el único candidato al puesto de consejero delegado mancomunado, ha declarado ante varios medios de comunicación, que siempre votaría a favor de cualquier propuesta deportiva de Serra Ferrer.

Para Claassen aquí hay una equivocación fundamental: No existen decisiones puramente deportivas. Cualquier decisión deportiva conlleva repercusiones económicas, entre otras. Cualquier fichaje implica gastos.

Un ejemplo llamativo: Si Serra Ferrer propusiera dar un contrato vitalicio a un jugador por el valor de 30 millones, Cerdà, según sus declaraciones, votaría a favor automática­mente, independientemente si es bueno para el club o si hay dinero suficiente.

Precisamente, cree Claassen, por este error fundamental, otros llevaron al Mallorca al concurso de acree­dores: Gastaron muy por encima de las posibilidades económicas para fichar. Con el club teniendo que cumplir el convenio de acreedores a rajatabla, el colchón del concurso de acreedores no existe. Por tanto, sería una grave irresponsabilidad de un con­se­jero aprobar cualquier decisión deportiva a ciegas.

Esta forma de sumisión al criterio de una sola persona, pues, no puede ser y no es aceptable. No hay ni un sólo club Español en la Primera División que funcione así. El director deportivo siem­pre tiene que rendir cuentas, como mínimo, a la propiedad.

Además, ante la evidencia que la actual directiva no tiene la más mínima intención de seguir unas reglas de cortesía y del respeto necesarias hacia la institución fundamental del club, no tiene sentido discutir y aprobar un modelo de gestión nuevo, con poderes bien definidos para los consejeros delegados mancomunados.

Específicamente en una situación en la cual se comunica públicamente, sin contradicción alguna, que este con­se­jero delegado mancomunado no tendría ninguna posibilidad de opinar y actuar con criterio propio. Ésto, según las declaraciones que se han hecho, más que un conse­jero delegado mancomunado sería un consejero delegado maniatado. Para esto, no tiene sentido votar a nadie.

Utz Claassen: “Antes de debatir y aprobar nuevas reglas, los directivos y los compañe­ros en el consejo tienen que demonstrar su voluntad de aceptar y seguir las reglas y los códigos generales de cortesía, de respeto y de involucramiento adecuado de las insti­tu­cio­nes. Voy a esperar el tiempo que haga falta, observando y analizando todas las actuaciones de ellos antes de tomar cualquier decisión.”
“Me parece absurdo asistir a la próxima reunión del Consejo de Administración, ya que al parecer todas las decisiones ya están tomadas y las cosas hechas. Sería una falta de responsabilidad mía asistir a una reunión sin sentido en perjuicio de mis otros compro­mi­sos profesionales acordados hace mucho tiempo.“

“Yo quiero un discurso y debates a un nivel digno de un Consejo de Administración, no puedo aceptar lo que hay de momento, más parecido a un patio de colegio con niños peleándose por un juguete perdido.”

Para asegurar el funcionamiento del órgano en cualquier caso, Utz Claassen ha delega­do su voto en Pedro Terrasa. Éste tiene instrucciones específicas de no votar a favor a nadie como consejero delegado. Comenta Utz Claassen: “Tengo mucho respeto por Pedro Terrasa como profesional. En las reuniones del Consejo de los pasados meses ha comprobado que trabaja para el bien del club. Con él, mi voto está en buenas ma­nos.”

Resume Utz Claassen: “Yo hubiera preferido otra cosa. El lunes vine con las mejores intenciones a la reunión del Consejo. Finalmente, no se pudo celebrar por que no se presentaron ni el presidente en funciones ni el secretario. Desde entonces, todo son conductas de imposición. Para consejero delegado, no puedo apoyar la candidatura de un sumiso, hace falta un hombre con criterio propio. Tal como yo vi a Gabriel Cerdà antes de que en público se haya creado una impresión totalmente diferente. Una impre­sión que no ha corregido Cerdà. Pues nada, hasta que esto haya cambiado notablemente, será el Consejo de Administración que toma todas las decisiones. Con esto, por lo menos tenemos máxima transparencia ya que hay que poner todo encima de la mesa. Voy a seguir luchando y haciendo lo que haga falta para asegurar una gestión responsable del club, ya que, sin ella, la supervivencia estaría en serio peligro. Los muchos Mallorquinistas y Mallorquines que me han comunicado su apoyo en este proyecto pueden estar seguro de ello.”

1 Comentario

  1. “Por este error fundamental, otros llevaron al Mallorca al concurso de acree­dores: Gastaron muy por encima de las posibilidades económicas para fichar”. Podemos recordar quiénes han llevado al concurso de acreedores del Club? Mateu Alemany, Pedro Terrasa y Vicente Grande.

    Curiosamente, en todas esas épocas, el Sr. Terrasa era consejero delegado con amplísimas facultades, y fichaba sin dar cuentas a nadie. Así que ahora que lo hacen otros es horroroso, pero si lo hacía Terrasa o Alemany eran unos genios y unos grandísimos profesionales que “solo” dejaron un agujero de 80 millones de euros en el Club… Lamentable.

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