Nadal afirma que el cohecho de Can Domenge se planteó en el momento de la adjudicación

Miquel Nadal, el nuevo arrepentido, el que fuera vicepresidente del Consell de Mallorca y presidente de Unió Mallorquina (UM) ha manifestado ante el tribunal encargado de juzgar a los seis acusados del caso Can Domenge que el proceso para adjudicar estos solares fue “impecable” y carente de “manipulaciones”, a pesar de haber admitido minutos antes que hubo un “trasiego” de información privilegiada con la que Sacresa obtuvo ventaja en el concurso y que esta promotora estaba haciendo “unas bases a su medida”.

Así lo ha puesto de manifiesto en un tenso interrogatorio a las preguntas del fiscal anticorrupción Pedro Horrach, quien le ha inquirido “cómo puede decir que el concurso fue impecable si ha reconocido que hubo un intercambio de información, preguntándole “a cambio de qué” Sacresa obtuvo una ventaja, a lo que el procesado ha respondido que “en ese momento a cambio de nada. El cohecho se planteó en el momento de la adjudicación”.

Sin embargo, al pedirle el fiscal que profundizara en el supuesto soborno que la adjudicataria pagó a cambio de resultar ganadora, ha apuntado que sobre este cohecho declarará voluntariamente en el Juzgado que de forma paralela indaga bajo secreto el pago de esta dádiva.

A pesar de lo cual, Nadal ha expresado que le “extraña muchísimo” que en la primera sesión del juicio el exconseller Bartomeu Vicens, también acusado, no revelara el nombre de la persona que se había encargado de mediar en el pago del soborno.

“Por no querer hablar del cohecho, está hablando usted mucho”, le ha espetado Horrach, recriminándole que “sólo cuenta lo que le interesa”. Tras ello, el letrado de Nadal, José Zaforteza, ha intervenido para decir al tribunal que “me sabe mal, pero mi cliente ya ha dicho que declarará en el Juzgado”, a lo que el magistrado presidente Diego Gómez-Reino le ha respondido: “Si le sabe mal no intervenga”.

Según ha explicado en su declaración, la entonces presidenta del Consell, Maria Antònia Munar, quien se sienta por segunda vez en el banquillo, le encargó la coordinación de la desafectación de los terrenos, y ha recordado cómo el conseller de Educación y Cultura en el último mandato de Jaume Matas, Francesc Fiol, le preguntó si podía venir a verle su hermano, Santiago Fiol -abogado externo de Sacresa y también acusado- junto al representante de Sacresa Joan Maria Pujals, ya que “me querían comentar una cosa”.

“Vinieron a mi despacho diciendo que en la prensa habían leído lo de la desafectación, y que estaban dispuestos a hacer una permuta, diciendo que si les dábamos los terrenos ellos se encargarían del Teatre Principal”, ha manifestado, tras lo cual, ha señalado, lo consultó y “me dijeron que la permuta jurídicamente no se podía hacer”.

El inculpado ha precisado que se trató de una reunión “de presentación”, en la que los representantes de la adjudicataria explicaron que “tenían interés en introducirse en Mallorca”, mientras que en un siguiente encuentro, en el que no estuvo Fiol, Pujal se presentó con otro representante de la mercantil, Mario Sanz, y ambos dijeron que “harían lo necesario” para ello, ofreciendo informaciones que “servirían para el concurso pero que les estaba dando una ventaja importante”.

EL FISCAL: “¿ES QUE HABÍAN MONTADO UNA TIENDA DE SUBASTAS?”

“¿Es que habían montado una tienda de subastas para vender el proyecto al que dé más comisión?”, ha llegado a terciar el fiscal ante las respuestas del exalto cargo de UM, quien ha recordado que la información de Sacresa “me llegaba a mí en sobres y yo se la daba a Vicens”.

¿Pero quién le enviaba los sobres? ¿Porque no le llegarían sobres del cielo?”, le ha preguntado Horrach al no obtener respuesta sobre nombres concretos. “Me llegaban sobres de Pujal y Sanz”, ha precisado, manifestado que había otras empresas que “también tenían esa información”.

Tras ello, ha recordado que, a finales de septiembre, Munar le ordenó que no hiciera nada más del tema puesto que ya lo llevaban Vicens y el también exconseller Miquel Àngel Flaquer. “Ahí deje de intervenir”, ha apuntado Nadal, señalando sin embargo que el 31 de diciembre, estando “enferma” la expresidenta, Flaquer le pasó a firma el expediente de la adjudicación.

“Fui a la clínica a verla y consultarle, me preguntó si los informes eran favorables y, al decirle que sí, me dijo: ‘pues entonces puedes firmarlo’, y lo firmé”.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.