El PSIB asegura que “en un estado de sitio habría más libertad que con la Ley de Símbolos”

El grupo parlamentario socialista (PSIB) ha asegurado este martes que “tanto en un estado de alarma, excepción o sitio, Baleares tendría más libertades que con la Ley sobre el uso de Símbolos Institucionales”, ya que la normativa estatal establece que “las medidas que se tomen no comportarán censura previa”, hecho que, según ha lamentado, “ocurre con normalidad” en la Comunidad con la aprobación de esta normativa autonómica.

Durante el debate de una moción defendida por el diputado del PSIB Antoni Diéguez, en la sesión plenaria del Parlament, éste ha asegurado que el “monstruo” de la Ley y el decreto de Símbolos “acabará” con el PP, ya que “crea más problemas que los que resuelve”.

En este sentido, Diéguez ha asegurado “ya pueden sacar las sobrasadas como último recurso, pero en 2015 acabará esto”, en alusión al presidente del Govern, José Ramón Bauzá, quien realzó el valor de ‘lo nostro’ durante la comida de ‘matances’ de Campos el pasado domingo.

Cabe destacar que en la votación de la iniciativa, el Parlament ha constatado por unanimidad que “la libertad de expresión es una de las libertades básicas e imprescindibles de todo sistema democrático”. Aún así, el resto de los puntos de la moción han sido rechazados con los votos del PP en contra (34) y los de PSIB y MÉS a favor (25).

Por su parte, el diputado de MÉS Nel Martí ha calificado esta normativa como “absurda y esperpéntica” y ha señalado que el PP la incumple ya que en la comida de ‘matances’ del pasado domingo, presentó una imagen que incluía la bandera oficial de Mallorca junto con al logotipo con las siglas de la formación.

En contra, el diputado del PP Miquel Jerez ha censurado que la oposición falta “a su obligación de neutralidad e imparcialidad” porque “emplea la mentira sistemática y el engaño permanente” ya que, según ha aseverado, “decir que el PP incumple la Ley de Símbolos es ir en contra de la verdad”.

PROPAGANDA POLÍTICA

En este sentido, ha dicho que “se tiene que acabar la propaganda política en nuestras instalaciones”, porque es una “anomalía democrática” que los edificios de uso público se utilicen con “connotaciones políticas e ideológicas”.

Asimismo, ha hecho hincapié en que el “PP defiende el derecho a que los ciudadanos piensen diferente de lo que piensa el PSIB, MÉS y también el PP” y, de esta manera, ha dicho que “no hay mayor enemigo de la democracia que quien pretende que la libertad sea su patrimonio en exclusiva”.