Barceló reclama un abaratamiento de los costes del empleo a través de reducciones en las cuotas a la Seguridad Social

El presidente del grupo Barceló, Simón Pedro Barceló Vadell, ha apostado este miércoles por “fidelizar” a los viajeros llegados a España por el “trasvase” turístico derivado de las crisis sociales e institucionales de la “primavera árabe”, porque “es el momento no sólo de aprovechar la oportunidad, sino de sembrar de cara al futuro”. Igualmente, ha defendido que el sector turístico español puede crecer sin que aumente la oferta, señalando la necesidad de “mejorar la ocupación, alargar las temporadas y luchar contra la estacionalidad”.

Simón Pedro Barceló Vadell ha protagonizado este miércoles el II desayuno coloquio del Club de Directivos de Andalucía, promovido por el Instituto de Estudios de la Fundación Cajasol. El propio presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, ha presentado a Barceló Vadell describiéndole como un empresario “de talla” que representa a “una empresa familiar de largísima tradición” en el sector del turismo y que “camina con los nuevos tiempos, aportando innovación, calidad y excelencia”.

Durante su intervención, Simón Pedro Barceló Vadell (Palma de Mallorca, 1966, licenciado en derecho y senador entre 1989 y 1993), ha repasado la historia del grupo Barceló desde su nacimiento en 1931 como una empresa de transportes, a su incorporación al naciente sector turístico mallorquín allá por los años 60, pasando por su expansión al territorio nacional y en 1985 al ámbito internacional con la adquisición de un hotel en la República Dominicana. Y es que, actualmente, el grupo Barceló cuenta con unas 20.000 habitaciones “en propiedad”, una plantilla formada por unas 25.000 personas y ocupa el tercer lugar del ranking español en el sector de agencias de viaje, toda vez que el grupo cerró el año 2013 con una facturación consolidada de más de 1.600 millones de euros.

A lo largo de su intervención, y después en un coloquio moderado por el director territorial de RTVE en Andalucía, Jerónimo Fernández Pachón, Simón Pedro Barceló ha manifestado que el turismo es una actividad de negocio “joven” y es un sector “con capacidad de crecimiento”. Ha recordado que en 2013, España copó el seis por ciento de los viajes internacionales al ser el destino de unos 60 millones de viajes de carácter internacional, por lo que a su juicio el turismo constituye para España “una oportunidad de desarrollo” al tratarse de un país que cuenta “con todo, naturaleza, historia, cultura, gastronomía, experiencia, profesionalidad”, etcétera.

CRECER SIN AUMENTAR LA OFERTA

En ese sentido, ha defendido que el sector turístico español “puede seguir creciendo sin que necesariamente deba crecer la oferta”. “Se puede generar mucha actividad mejorando la ocupación, alargando las temporadas y luchando contra la estacionalidad”, ha dicho haciendo un llamamiento a “la competitividad”. En ese sentido, ha explicado que la llamada “primavera árabe”, en referencia a las crisis sociales y transformaciones institucionales vividas en países del norte de África como Túnez o Egipto, “tuvo un efecto inmediato en la actividad turística de España”. A su juicio, la inestabilidad de estos países derivó en “un trasvase de actividad turística desde esos destinos” a España, principalmente a las islas Canarias.

En ese sentido, ha confiado en que el sector turístico español sea “capaz de fidelizar a esos clientes que en los últimos dos años han venido a España como consecuencia de estos conflictos”, al objeto de que cuando los citados destinos turísticos extranjeros “se recuperen”, el sector turístico español compita en mejores condiciones con ellos. “Es el momento no sólo de aprovechar la oportunidad, sino de sembrar de cara al futuro. Hay que fidelizar a nuestros clientes y darles la mejor experiencia en sus visitas”, ha enfatizado.

En el plano nacional, Simón Pedro Barceló ha hablado también del “sentimiento de insatisfacción” del sector turístico en cuanto al tratamiento de las administraciones públicas. “Desgraciadamente, los planteamientos desde lo público han ido casi siempre a remolque de la realidad turística. Hay un sentimiento de insatisfacción respecto a las políticas turísticas de los gobiernos central, autonómicos y locales”, ha manifestado.

LAS TASAS TURÍSTICAS

En ese sentido, ha señalado el debate suscitado en torno a la implantación de tasas turísticas en España, pues a su juicio implican “un pésimo mensaje para los visitantes”, a quienes se les debe transmitir que “estamos encantados de que vengan” en lugar de prime la idea de que “les vamos a crujir”. Finalmente, ha abogado por “abaratar” los costes del empleo a través de reducciones de tres a cinco puntos en las cuotas que las empresas pagan a la Seguridad Social por sus trabajadores, pues “la fiscalidad debe ir en línea a la fiscalidad de nuestros competidores. Al respecto, ha aplaudido la “tarifa plana” de cien euros promovida por el Gobierno central del popular Mariano Rajoy para las cotizaciones a la Seguridad Social en el caso de las empresas que aumenten sus plantillas con nuevos contratos estables.

COMPARTIR

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.