Europa, o el ninguneo a Baleares

El PSIB se siente “traicionado” tras el “desprecio” de Ferraz, el PP teme que Rajoy “se olvide” de ellos y Més renuncia a Bruselas en contra de lo que querían sus líderes

Baleares, con unos veinticinco mil millones de euros, aporta un 2,5% del Producto Interior Bruto de España. Las islas tienen ocho diputados en el Congreso y albergan algunas de las potencias económicas del país, desde los March hasta los grandes hoteleros. Estos son los únicos datos que importan en Madrid. El resto, playa y ocio. Y eso se nota cuando los dos partidos mayoritarios tienen que abrocharse el cinturón ante una perspectiva de contracción del voto por el desgaste de su imagen durante la crisis.

En el PSOE ya han anunciado la lista a Bruselas. El PSIB la ha visto poco menos que como una traición de la dirección de Rubalcaba a los siempre leales compañeros baleares. Dirigentes históricos califican de “cabronada” la propuesta que les hizo Ferraz: meter a Teresa Riera, la eurodiputada que aspiraba a repetir tras cinco años llevando ponencias marco europeas y avalada por el aparato de Miracle, en el número 21 de la lista, cuando las encuestas no dan más que una horquilla 16-18 de escaños. “Tuvimos que improvisar un plan B con Pere Joan Pons, que es un tío joven y sabe que entrará en el europarlamento cuando avance la legislatura y se descuelguen algunos puestos”.

La elección de Pons, que va como número veinte y está reactivando estos días su Fundación Gabriel Alomar con debates europeístas, es una decisión de Francina Armengol. Él es su principal asesor, junto al diputado Cosme Bonet. Optar por el palmesano supone que Armengol renuncia a quedarse con un gabinete cerrado, “como hacía Antich”, dice un alto cargo. “Ella prefiere promocionar a su gente de confianza”. Aunque eso pueda suponer perder a un hipotético jefe de gabinete en el Consolat de Mar, si la inquera gana las primarias de abril y las autonómicas de 2015.

Lo único claro es el “descontento” en el partido por la decisión de dejar fuera al socialismo balear del Parlamento Europeo. “Solo aportaremos tres o cinco diputados como máximo, pero Rubalcaba debería recordar que tenemos los suficientes delegados como para decantar congresos del partido tan igualados como el de Sevilla (donde venció a Chacón de forma ajustada)”, dice un barón del PSIB, que concluye que “fuimos leales y así nos paga. Se nota que lo de noviembre son primarias abiertas. Ya no nos necesitan”.

La dirección es más comedida. Desliza que “a Alfredo le ha sabido muy mal dejar fuera a las islas, pero la lucha era terrible y se han impuesto algunos ex ministros de Zapatero y territorios como Andalucía a la hora de conformar la cremallera (la lista es igualitaria y alterna género sexual consecutivamente). Esperamos entrar a mitad de legislatura cuando algún eurodiputado deje el acta por las autonómicas y las nacionales”. La esperanza es lo último que se pierde. Los socialistas baleares se acuerdan de su rival en estos momentos. “En el PP también tienen un buen marrón”, dicen para cambiar el foco.

Pero sí, es cierto, los populares no ocultan su preferencia por la continuidad de Rosa Estarás, pero hay “muchas dudas” sobre si tendrá un hueco en los puestos de salida o “Baleares se quedará sin ningún eurodiputado” después de la “debacle” socialista. Los conservadores, por no contemplar, ya ni prevén visitas ilustres de Rajoy o primeras espadas durante la campaña electoral. “Hay mucha lucha interna” en Madrid y ” están retrasando la lista demasiado”, dicen en el partido de gobierno.

Para rematar la faena, los de Més se han caído de la carrera al 25 de mayo porque concurrir a esas elecciones con una u otra coalición (Compromís-Equo o Esquerra Republicana) suponía un cisma en el complicado encaje de bolillos de la formación en Baleares (donde la izquierda verde y la soberanista sí van de la mano al asalto del Govern en 2015). El líder Biel Barceló era partidario de concurrir a los comicios para no dejar todo el voto de izquierda a PSOE e IU a solo un año de las autonómicas y municipales, pero se ha aprestado a regañadientes a lo que la base ha reclamado y finalmente votado en asambleas. “Nos perjudica porque perdemos movilización, pero hace unos años el PSM no se presentó a Bruselas y al poco tuvimos unos grandes resultados autonómicos. El electorado no nos penalizó. Confiamos en que ahora sea igual”, dice un diputado econacionalista. “Era como elegir entre papá o mamá. Compromís-EQUO era el ecologismo, la ciudadanía, la lucha contra los recortes. Esquerra era el soberanismo”. Curioso que Més ni se planteará la opción Iniciativa per Catalunya porque va de la mano con Izquierda Unida. La integración de los de Manuel Carmona en Més se distancia cada día más. ¡Cómo tengan que pactar tras los comicios de 2015, la mesa de negociación va a ser movida!

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