Las ilusiones de Calvo

Mediada la campaña, la candidata alternativa al oficialismo se ve con posibilidades de triunfo. Aboga por unos debates constructivos y por que la ganadora del 6 de abril integre a los perdedores. Ni Armengol ni Calvo renunciará después a tutelar la conformación de listas en sus ‘dominios’: Baleares y Palma

 

Aina Calvo aún recuerda cuando el aparato dirigido por Francina Armengol colocó a Jaume Garau para destronarla de la secretaria general de Palma. “Querían matarla”, comenta una persona de su confianza, “pero sobrevivió y aprendió que, pese a todo, el partido no tiene tanta fuerza como para permitirse desterrar a los no-afines. Los derrotados en Palma lo apreciaron. Por eso Aina es cada vez más fuerte aquí”, viene a decir.

 

Hoy, enfrentada al mayor reto de su carrera política, Calvo tiene claro que su rival es la derecha, el PP, y que, pase lo que pase dentro de dos semanas en las primarias socialistas, su vocación política seguirá intacta. “No tendría problema con irse a la universidad, pero su sitio está aquí. Los miles que la apoyamos no entenderíamos que se fuese por no ser la más votada el 6 de abril”. Y así será. La ex alcaldesa de Palma cree que la ganadora de esa votación deberá respetar el alto porcentaje que, casi con toda seguridad, obtendrá la derrotada. Nadie quiere hablar ahora de lista integradora, pero tanto Armengol como Calvo saben que se necesitan más de lo que pudiera parecer. De ahí que en los últimos días ambas hayan pedido mesura a sus seguidores más tensos para evitar que el 7 de abril venga con la desmovilización de cientos de socialistas.

 

El número de votantes censados sigue fluctuando según las fuentes, pero ambas candidaturas ya prevén que rondarán los seis mil en total (una tarta formada por un tercio de militantes, otro de simpatizantes y otro de ciudadanos incorporados). Actualmente, la ventaja entre militantes obtenida por Armengol no ha sido compensada por la iniciativa ciudadana de Calvo, que recopila formularios que luego tramitará informáticamente. Todos ven como decisivos el jueves y viernes, los dos días previos al cierre de censo. Igualmente decisiva será la semana que viene para captar a los indecisos -que no serán muchos, pero en un choque igualado cobrarían importancia-. En los siete días anteriores a la elección se producirán los debates entre las candidatas, que Calvo espera tensos pero constructivos.

 

Mientras, la guerrilla intestina continúa con asuntos menores. ¿Un ejemplo? Ahora que se ha decidido que haya centros de votación en cada agrupación de Palma, los armengolistas han pedido que la sede central de la calle Miracle también cuente. El objetivo parece claro: que los proArmengol voten sin las miradas escrutadoras que habrá en las agrupaciones -controladas por Calvo y su amigo Ramón Torres, a quien ella dice no deber más ). La candidatura de la secretaria general en Ciutat dice que sí, siempre que la mesa la lleve la agrupación de Llevant (por la zona a la que pertenece) y no Juventudes Socialistas (cercanos a Armengol). Así las cosas, no hay acuerdo y no habrá centro de votación en Miracle. En fin. Divino PSOE.

 

A falta del deseable choque de ideas (de momento, ha habido poco), la ‘bronca’ socialista se limita a quejas de unos y otros en los pasillos. Los de Calvo protestaban hace unos días por falta de formularios de voto. Ahora son los de Armengol quienes deslizan la “lamentable imagen que damos” con la presencia en los actos de Calvo de gente que ha dañado al partido, como los expulsados de Ibiza. El equipo de la ex alcaldesa se defiende: “los actos son abiertos. Esa es la grandeza de una campaña en la que queremos hablar con las puertas y ventanas abiertas para que entre el aire en el partido”.

 

Hablando de presencias en actos, Aina Calvo agradece a cientos de personas su respaldo en estos días, pero hay un par de apoyos que le alegran especialmente. Acusada de tibieza contra el TIL, ha recibido el espaldarazo del inspector de Educación pitiuso José Manuel Bar y del portavoz mallorquín del los directores de Secundaria Antoni Morante.

 

Respecto al futuro, tanto Armengol como Calvo seguirán. Aunque la derrotada tendrá difícil volver a la primera línea institucional en un tiempo, otra cosa es la primera línea orgánica en el partido. Ninguna renunciará a tutelar la conformación de listas en sus respectivos ámbitos: Baleares y Palma. Todos apuestan por que la lucha por el número de Palma llegará en junio con las precandidaturas. El mejor posicionado es Andreu Alcover, que sería aceptado por los dos aparatos -local (Calvo) y regional (Francina); ambos seguirán controlados por ellas pase lo que pase el día 6-. Cuentan que Alcover está un poco abrumado. El entorno de la portavoz Calvo insiste en que no existe la batalla que la prensa desliza en el grupo municipal. “Los que están ahora tienen trabajo fuera, no necesitan ser concejales, algunos han ido y venido. Así que nadie está desesperado por pillar sitio en la lista. Buscaremos un líder con calma. Es mentira que esto esté descabezado”.

 

Otro lío estará en el Consell de Mallorca, donde los alcaldes que se han mojado a favor de Francina Armengol pedirán voz y voto si la inquera gana en unos días. Pondrían nombres sobre la mesa distintos a los que ahora se barajan: Cosme Bonet o Silvia Cano (esta con menos opciones).

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