Més e Izquierda Unida ‘pactan’… ir por separado

Más allá de las fricciones entre Carmona e Iniciativa Verds, las encuestas internas del PSM animan a concurrir por separado con Esquerra Unida y juntarse luego en coalición si hubiera opción de gobierno con el PSOE en lo que, en la práctica, sería la tercera edición del pacto de progreso. Ambos saben que “cada uno por su lado” sacarían más diputados. Mientras los econacionalistas planifican ya los comicios de dentro de un año, el domingo hay unas elecciones (europeas) que a ningún partido en las islas parece importar mucho

La estrategia de Més con Izquierda Unida está decidida, pese a las presiones del PSOE para que incluyan a los neocomunistas en la gran coalición de izquierda verde. La formación de Biel Barceló maneja encuestas internas que alertan de que la inclusión de Esquerra Unida en Més supondría una pérdida de votantes nacionalistas y soberanistas, ya que los primeros verían debilitada la línea catalanista de la formación y los segundos no encontrarían en la papeleta las siglas del partido de Cayo Lara. La concurrencia por separado desliza más escaños para ambas candidaturas, “siempre que los de Carmona lleguen al 5%”, algo que en Més aún dudan. “¿Cuántos concejales tiene IU en Mallorca? ¡Uno! No hay estructura. Solo la imagen de la marca en grandes plazas como Palma les meterá en el Parlament”, sostienen los econacionalistas.

Más allá de las fricciones entre el líder de EU en las islas, Manel Carmona, y sus antiguos compañeros en el partido, ahora en Iniciativa Verds, Fina Santiago y David Abril, las encuestas internas del PSM animan a concurrir por separado con Esquerra Unida y juntarse luego en coalición. La idea coincide con el propio Carmona, que sigue manifestando en privado que su partido irá por libre a las regionales de mayo porque sacará “más diputados de los que dicen las encuestas”, que durante los últimos meses han marcado dos escaños.

Mientras las minorías de izquierda planifican ya los comicios de dentro de un año, el domingo hay unas elecciones europeas que a ningún partido en las islas parecen importar mucho, pese a que Baleares (que suele superar la abstención media de España) se juega encabezar los números de desencanto ciudadano en Europa. Si quieren ejemplos, miren los actos del PP en Palma, su agrupación más numerosa, una cuarta parte de su militancia, y dedicada a actos menores con la presencia de la candidata Rosa Estarás y, de vez en cuando, el president Bauzá, que acostumbra a avisar con solo unas horas al equipo electoral de que va a asistir a algún evento electoral. O miren los actos del PSOE, con Armengol delegando en Vicens Thomàs el acompañamiento habitual en Palma al candidato Pere Joan Pons y Aina Calvo haciendo lo mismo en el municipio rey con José Hila. Ambas sí estarán en el estrado el próximo miércoles, cuando venga la portavoz parlamentaria Soraya Rodríguez. Si Madrid aparece, la campaña se reactiva.

En lo que sí han estado atentos los dos partidos mayoritarios es en la confección de la Junta Electoral, pese a las quejas de los otros partidos, que lamentan las “componendas bipartidistas”. En esta ocasión se han repartido puestos de vocal: Francisco Mercadal, diputado balear, por el PP; Mercedes Garrido, diputada insular, por el PSIB. Se lamentaba Mercadal de que Més critique su puesto y no el de Garrido. “¿Cómo? ¿El ‘SOE’ también ha colocado a una? ¡Pues también lo denunciaremos para que la quiten!”, dice un diputado econacionalista. No es la primera vez en la última semana que Més denuncia que el PPSOE está más presente de lo que parece. También ocurrió cuando le entregaron la medalla de honor del Parlament 2014 a María Luisa Cava de Llano a propuesta del PP a cambio de elegir el PSOE el año que viene. Los partidos minoritarios se quejan del bipartidismo. Los dos grandes responden que son los efectos de ser los más representativos de la sociedad.

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