La Policía desarticula una red de delincuentes nigerianas en Playa de Palma

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En la noche del día 19 al 20 se inició un operativo policial en Playa de Palma que culminó con la detención de 16 personas, todas ellas mujeres de nacionalidad nigeriana, un varón, también de su misma nacionalidad y otro de procedencia senegalesa. Sobre ellos pesa la acusación de favorecimiento de la inmigración ilegal, pertenencia a grupo criminal, robos con violencia, hurtos, receptación e infracción de la Ley de Extranjería por estancia irregular en España.

Con la pertinente autorización del Juzgado de Instrucción número 2 se llevaron a cabo tres registros domiciliarios, donde se detuvieron a las dos cabecillas del grupo investigado y se logró intervenir unos 10.000 euros, más de 1000 libras esterlinas, diversa moneda de otros países, una treintena de teléfonos móviles, tablets, ordenadores, joyas y otros efectos de valor.

La investigación se inició a principios de la temporada turística ante el incremento de delitos (robos con violencia y hurtos) cometidos contra turistas en la Playa de Palma en las inmediaciones de la conocida “calle del jamón”. Los delitos eran cometidos por mujeres nigerianas que bajo la excusa del ejercicio de la prostitución y aprovechando siempre el estado de embriaguez alto y habitual de los turistas acababan sustrayendo los efectos que portaban éstos así como el dinero. El modus operandi consistía en abordar a los turistas previamente controlados y que denotaban claramente su intoxicación etílica. Las mujeres se aproximaban de dos en dos y comenzaban a ofrecerse y sobar a las víctimas, los tocamientos estaban dirigidos a localizar los efectos que portaba éste, finalmente se apoderaban de ellos aprovechando la superioridad numérica, el estado del turista, la nocturnidad y la desorientación del mismo. En caso de resistencia del turista no dudaban en utilizar la violencia y la intimidación que producían al juntarse hasta seis al mismo tiempo. Inmediatamente esos efectos pasaban de unas manos a otras y finalmente eran recogidos por una tercera persona que se dedicaba a su venta o escondite (caso del dinero).

Se elaboró un censo de entre cuarenta y cincuenta mujeres que solían ejercer la prostitución en la zona comprendida entre el Pº de las Maravillas y un conocido local a la altura de la Ctra del Arenal número 54, de aquí se desligaron a las que se ocupan únicamente de la prostitución y a las que alternan esa actividad con los delitos contra el patrimonio.

Así se pudieron centrar correctamente al núcleo de delincuentes, que resultaron estar dirigidas por dos de ellas que el año anterior habían sido detenidas por hechos similares. Una vez identificadas las componentes del grupo y sus líderes se profundizó en las pesquisas y fue localizado e identificado su “tunda” (persona que recogía y trasladaba a las mujeres cuando terminan la “jornada” o cuando hay policía cerca) y la persona que receptaba parte de esos efectos sustraídos. Éstos eran puestos a la venta a la mayor brevedad con la finalidad de hacer desaparecer pruebas. El beneficio económico y el grueso del dinero sustraído, creen los investigadores, era trasladado por terceras personas no identificadas.

Las personas implicadas demostraban una gran “profesionalidad” y disciplina de acción, tomaban medidas importantes de protección, cambios inmediatos de ropas, pelucas, esquinas y calles, en evitación de posibles seguimientos policiales.

Ahora se estudian también la obtención de los permisos de residencia de algunas de estas personas. Las dos cabecillas han sido propuestas para sanción de expulsión previa extinción de sus permisos de residencia obtenidos ambos de forma fraudulenta, a través de matrimonios de conveniencia y falso contrato de trabajo respectivamente. Igualmente se comprueba la existencia de delitos relacionados con la inmigración ilegal, presumiblemente encaminada al ejercicio de la prostitución por parte de las futuras inmigrantes.

La investigación desarrollada apunta a la comisión por parte de las mujeres de más de 35 delitos contra el patrimonio cometidos en los últimos meses en Playa de Palma, si bien serían algunos más los no denunciados.

Las investigaciones han sido llevadas a cabo por la U.C.R.I.F., de esta Jefatura, con la colaboración de Seguridad Ciudadana, de la Comisaría de Distrito Playa de Palma, y ocasionalmente con la Policía Local.

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