Palmer: “Tenemos que cambiar el chip, asumir que hemos cometido errores”

La delegada del Gobierno en Baleares, Teresa Palmer, ha presidido hoy en Palma el 36º aniversario de la Constitución junto al president del Govern balear, José Ramón Bauzá, y la presidenta del Consell de Mallorca, Maria Salom, un acto celebrado en el Palacio de La Almudaina al que han asistido las principales autoridades políticas, militares y civiles de las Islas.

Después de la tradicional lectura de varios artículos de la Carta Magna por parte de siete representantes de la sociedad balear, la delegada del Gobierno ha tomado la palabra para agradecer, en primer lugar, la presencia de los asistentes, los lectores y la colaboración de todos los que han participado en la organización de este tradicional acto.

Teresa Palmer ha iniciado su discurso recordando que este 6 de diciembre de 2014 “es un día, si cabe, más especial que otros tras el paso de un año que donde nos ha dejado uno de los padres de la Constitución, Adolfo Suárez; en el que hemos asistido al impecable e histórico relevo de nuestro jefe de Estado y donde la unidad de todo el territorio nacional se ha puesto en entredicho por el capricho y la deriva de una parte de la clase política catalana que se autoerige en la voz de todo el pueblo catalán y español”.

Palmer se ha detenido en primer lugar en este último aspecto, recordando que la Constitución de 1978 es la que “nos ha llevado a disfrutar de la mejor y más brillante etapa de España y que es el pilar en el que se sustenta nuestra democracia”. “Conviene decirlo cuantas veces sea necesario”, ha remarcado.

En este sentido ha añadido la Unión Europea “aboga por una única voz, fuerte, sin fronteras, donde las aventuras solitarias no tienen cabida”. La unidad de España “se está intentando deslegitimar con acciones partidistas, populistas, fuera de cualquier garantía o amparo legal, que lo único que están consiguiendo es dividir ficticiamente a la sociedad”, ha continuado. “La soberanía “de todos los españoles no se negocia, como dejaron bien claro los padres constituyentes, incluidos los referentes catalanes de la Carta Magna”.


Gobernar para todos, dentro de la ley

Teresa Palmer cree que “los que piden diálogo se olvidan de que no se puede establecer ningún canal que parta de una premisa rupturista del Estado. El derecho de autodeterminación no se contempla ni en nuestra Constitución ni en las de los países de nuestro entorno. Algunos no quieren entender que la política con mayúsculas es gobernar para todos, trabajar dentro de la ley y con lealtad, pensando en todos y cada uno de los ciudadanos que representas”.

La representante del Gobierno en Illes Balears ha ensalzado dos figuras clave de la Constitución de 1978: Adolfo Suárez y la Corona española, protagonistas de este 2014 por motivos bien diferentes.

De Suárez ha recordado que fue “el encargado de pilotar con enorme mano izquierda y exquisita visión de futuro a un grupo de políticos que provenían de una situación muy extrema, distanciada y radical, pero que supo buscar y encontrar en ellos los puentes que nos han conducido hasta hoy”. Fallecido el pasado marzo, “la inmensa mayoría de la sociedad española reconoció, también tras su fallecimiento, la labor de un personaje clave en nuestra historia moderna, con un especial sentido de Estado”.

En relación a la Corona, ha recordado que el pasado junio “vivió un punto de inflexión histórico como fue su primer relevo durante la presente etapa constitucional”, la abdicación del Rey Don Juan Carlos en la figura del hasta entonces Príncipe de Asturias. “Creo que es de recibo, de justicia social y de memoria histórica reconocer la labor desarrollada por Don Juan Carlos durante estos 40 años”. De su sucesor, Don Felipe VI, Palmer ha manifestado que es “un Monarca cualificado, moderno, dispuesto a seguir el camino marcado por Don Juan Carlos, como ya lo ha venido desarrollando en los últimos años”.

A continuación, Palmer se ha referido a la situación económica que atraviesa el país, asegurando que “España afronta en 2015 un año fundamental en esta recuperación ya iniciada y que, sin duda, nos permite ser más optimistas. Hemos pasado una dura travesía, que aún nos deja situaciones dramáticas por resolver. La lucha contra el paro en este país debe ser el principal objetivo que nos debe unir en pos del bien común. Mientras tengamos ese enorme peso que afecta todavía a tantas familias, no podemos sentirnos satisfechos… Y no lo estamos”.

Para lograr este objetivo, la delegada es consciente de que “debemos contar con la confianza de la gente, una confianza muy diezmada en los últimos tiempos por numerosos casos de comportamientos oscuros, reprochables, detestables por todo ciudadano de bien y que son necesarios desterrar. La mayoría de los que ocupamos cargos políticos compartimos este hastío de la sociedad por la corrupción, una lacra que afecta directamente a la estabilidad de la democracia y que no debe quedar impune”.

En su opinión, “como delegada del Gobierno primero, pero sobre todo como persona y ciudadana de a pie, siento repulsa, cansancio, irritación y una honda desazón ante todos estos comportamientos irresponsables, dañinos y profundamente perjudiciales para nuestra democracia. Entre todos debemos desterrarlos, aislarlos y dejar claro que no nos representan. Digo ‘basta’ de delincuentes de guante blanco, digo ‘no’ a los corruptos”.

Teresa Palmer ha dejado claro que “la mayoría de los que ocupamos cargos políticos nos enorgullecemos de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, jueces y fiscales sigan trabajando para desenmascarar lo antes posible las conductas desviadas, las actuaciones fuera de la ley, aquellos comportamientos que nos están haciendo tanto daño a todos”.

Al respecto ha añadido que “también creo que es injusto generalizar, dar a entender que el sistema está podrido… Hay manzanas podridas, sí, como en todo sistema y en la mayoría de los países democráticos y, desgraciadamente, hay que reconocerlo, como ha ocurrido a lo largo de la Historia de la Humanidad. Pero éstas manzanas están siendo sacadas de la cesta, apartadas y, aunque sea más tarde que temprano, siendo sometidas a las leyes, a la Justicia… Una Justicia que se está mostrando imparcial, contundente y actuando ante cualquiera, como marca la Constitución.

Medidas contra la corrupción

En cuanto a la corrupción, “este Gobierno no ha sido una excepción”, ha afirmado Palmer. “Al igual que los anteriores, ha visto como le salpicaban casos en sus filas, hemos entonado el ‘mea culpa’ y pedido perdón. Y lo haremos las veces que sea necesario. Ahora bien, este Gobierno también ha sido el más ambicioso a la hora de aplicar medidas para atajar estas malas conductas”.

Las leyes introducidas desde principio de legislatura a nivel nacional “están permitiendo que se descubran muchos de los comportamientos que hoy nos alarman y que la gente honrada, incluida la mayoría de la clase política, rechaza como el que más”. Medidas que en Baleares “fueron pioneras al impedir, por ejemplo, la inclusión de imputados en listas electorales. Medidas muy contestadas en su momento desde varios frentes, pero que se mostraron contundentes y son las que la ciudadanía nos está exigiendo”.

“El Gobierno de la Nación acaba de presentar toda una batería de propuestas e iniciativas regeneradoras, de transparencia, encargadas de evitar o dejar fuera a todas aquellas o futuras manzanas podridas. Propuestas a nivel nacional pero también autonómico, como la reducción de diputados de las propias cámaras regionales, que deberían ser aprobadas con el máximo consenso posible y quedar al margen de disputas partidistas”.

Teresa Palmer tiene claro que “tenemos que cambiar el chip, asumir que hemos cometido errores y que somos capaces de aunar fuerzas para regenerar nuestro sistema democrático. No hay otro camino, no hay milagros ni ‘brindis al sol’ oportunistas que valgan. Debemos ‘humanizar’ la política, volvernos mortales como el resto de la ciudadanía. Y eso requiere de altura de miras, modestia y grandes dosis extra de transparencia. Tomemos el ejemplo de nuestros políticos de la Transición”.

En la última parte de su intervención -dirigiéndose en mallorquín a los presentes-, Palmer ha afirmado que “con el consenso, con sentido de Estado… en definitiva, con el espíritu de la Transición estoy convencida de que nuestro país saldrá reforzado de esta dura etapa económica”. En este sentido, “afrontamos el 2015 como un año clave, donde España debe volver allí donde se merece, y soy plenamente consciente de que, para conseguirlo, tenemos que seguir bajo el paraguas de nuestra Constitución, nuestro marco de convivencia con el que hemos avanzado tanto en estos 36 años”.

La delegada del Gobierno se ha despedido deseando que la “confianza en nuestras instituciones, en nuestra sociedad, en nuestra Carta Magna se mantenga firme”, olvidando “los partidismos, las elecciones o las luchas internas” para “unir nuestras fuerzas y dejar atrás una crisis histórica. Sólo desde la confianza, el optimismo y el compromiso por el beneficio común recuperaremos parte de lo que hemos perdido en estos duros y largos años”.

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