El subcampeón del Mundo de Raid de Aventura se prepara en el Club de Mar Mallorca

2014 fue un año de éxitos y de confirmación para Jon Ander Arambalza y para el resto de integrantes del ‘team’ Columbia Vidarid, equipo de referencia internacional de los Raid de Aventura. Entrenador personal, padre de familia y apasionado del deporte, Mallorca es desde hace 11 años el “refugio” de este joven de origen vasco cuando no se encuentra en otro punto del Planeta poniendo a prueba su fortaleza física y mental.

Poco extendido todavía en España, el Raid de Aventura es una competición que desafía a los deportistas a completar, en una lucha constante contra el crono y durante varios días, un circuito de entre 500 y 900 kilómetros, en plena naturaleza, combinando la práctica de running, mountain bike, piragua, alpinismo, barranquismo, rafting y otras disciplinas deportivas.

Una prueba de contrastes que se disputa por equipos mixtos de cuatro personas y que, según asegura Ander, “te pone a al límite con situaciones tan extremas que muchas veces piensas en abandonar, aunque nunca lo dices en alto porque un ‘raider’ nunca abandonaría”.

Después de cerrar el año como primero de ranking y subcampeón del Mundo en Ecuador, el deportista prepara el asalto a la primera cita del calendario de la nueva temporada que tendrá lugar este mes de febrero en Nueva Zelanda. El Castell de Bellver, la Serra de Tramuntana y caminos de toda la isla son los escenarios habituales de los entrenamientos de Ander Arambalza, que prepara las pruebas de piragüismo en el Club de Mar Mallorca.

En las instalaciones del club mallorquín Arambalza entrena el que confiesa es su punto débil en la competición: “El kayac es una de las tres disciplinas más exigentes en los mundiales y puede marcar la diferencia entre ser uno más o estar luchando por el número uno”.

DURMIENDO CON COCODRILOS

En un mundial las pruebas de piragüismo pueden ir de los 20 a los 110 kilómetros y las embarcaciones suelen ser bastante lentas. A la dureza física de las transiciones se une el hándicap mental. “Es muy duro. Te puedes pasar 20 horas en la piragua: durmiendo, mojado, con frío extremo… En Costa Rica dormimos con cocodrilos merodeando y todo en conjunto hace del kayak uno de los deportes más duros. Por eso tengo que entrenar mucho en el club si quiero estar arriba”, explica.

Mejorar el rendimiento del equipo con el kayak ha sido uno de los factores clave en la progresión que ha experimentado en los últimos tiempos. “Llevamos dos años entrenando muy fuerte esta disciplina para estar arriba”, explica Arambalza, que ha confiando su preparación en este terreno a Ginés Cerdán, responsable de la sección de piragua del Club de Mar Mallorca.

COMPARTIENDO EXPERIENCIAS

Aunque su aterrizaje en el club fue casual, el ‘raider’ asegura que ha sido “muy satisfactorio porque me abrió un mundo de posibilidades”. “Para mí es muy cómodo, tengo unos horarios y gente para entrenar aunque no realice exactamente los mismos ejercicios que ellos porque practican otras disciplinas. Además, pruebo técnicas, otras embarcaciones, comparto experiencias y todo ello en conjunto te ayuda a crecer un poco en este deporte”.

Curtido en la práctica del deporte, Jon Ander asegura que, si bien la preparación es importante, lo que más cuenta en la carrera es la destreza. “Un ‘raider’ con experiencia ya tiene un 80% de la preparación hecha, sólo le faltaría entrenar la parte física, y una persona que ha hecho deporte toda la vida, en cuatro meses puede estar a punto”.

De hecho, el deportista explica que es en las semanas previas a la competición cuando intensifica más el entrenamiento: seis días por semana, aunque no más de cuatro horas al día. “Aun así, hay cosas como el factor sueño que no es sencillo entrenar sin la motivación y la adrenalina de la competición. Es ahí donde realmente aprendes a jugar con las sombras y donde ves cómo te comportas, cómo te mueves”.

FORTALEZA MENTAL

Respecto a las cualidades que debe poseer un buen ‘raider’, Arambalza lo tiene claro: “Primero, una cabeza muy fuerte. Tienes que estar preparado para sufrir. Este es un deporte extremo que te pone a prueba en todas las áreas y en todos los momentos. Lógicamente, lo segundo, es el aspecto físico-mental. Cualquier persona, por muy preparada que esté físicamente, si no lo está mentalmente puede fallar. Por último, es un deporte de equipo, es muy importante saber trabajar en grupo, saber convivir y saber ayudar a tus compañeros. Los equipos están compuestos por cuatro miembros y si no existe una buena sintonía y coordinación no tienes mucho que hacer en este deporte”, concluye.

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