La APB y el CSIC renuevan la colaboración para el uso del faro del Cap Salines

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) y el Consejo de Investigaciones Científicas (CSIC), han renovado esta mañana la colaboración para la gestión y uso de las dependencias del faro de Cap Salines como estación de investigación costera, mediante la firma de un nuevo convenio que garantiza la continuidad de las actividades relativas a experimentación y observación del medio ambiente que se llevan realizando desde hace diez años.

El presidente de la APB, Alberto Pons, ha destacado que “acuerdos como este logran el objetivo de encontrar usos alternativos a las antiguas dependencias de los fareros para albergar iniciativas muy enriquecedoras para todos”. Por su parte, el vicepresidente del CSIC, José Ramón Urquijo, ha avanzado que en el faro “se dará continuidad a las series temporales iniciadas en el marco del estudio de los impactos del cambio global en el Mediterráneo, contribuyendo así a acercar la ciencia de excelencia a la sociedad”.

Los trabajos de investigación en el faro de Cap Salines se iniciaron por parte del IMEDEA (CSIC-UIB) en el año 2005, gracias a la firma del primer convenio de colaboración entre ambas entidades en 2003, que posibilitó la creación de la primera y única estación de investigación costera de Mallorca. La actividad científica de estos diez años en la estación de Cap Salines ya ha permitido obtener importantes series temporales de la temperatura del mar y datos meteorológicos, análisis quincenales o mensuales de parámetros químicos y biológicos del agua de mar, la evaluación anual del estado de la pradera de Posidonia y la publicación de treinta y cinco artículos en revistas científicas internacionales, entre ellas Science, Nature y PNAS.

Lugar privilegiado

La localización del faro en un área protegida -en la reserva marina del Migjorn de Mallorca y en las cercanías del Parque Nacional de Cabrera- lo hacen idóneo para observar el efecto del Cambio Global sobre los ecosistemas marinos mediterráneos. La situación, equipamiento científico y las infraestructuras creadas -laboratorios, salas de reunión y acceso al mar- ha permitido además de las observaciones estables, la celebración de diecisiete campañas de muestreo y treinta talleres científicos con la participación de más de doscientos investigadores nacionales e internacionales. En la estación también se han organizado actividades formativas, dirigidas a estudiantes de grado y postgrado, y de divulgación de la ciencia a alumnos de secundaria, bachillerato y formación profesional durante
distintas ediciones de la Setmana de la Ciència.

La firma del nuevo convenio permitirá impulsar la actividad científica y formativa en las Illes Balears manteniendo una estación de referencia internacional en los estudios costeros, dar continuidad a las series temporales iniciadas en 2005 y colaborar con la APB en temas medioambientales.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.