Emaya no recogerá trastos a domicilio y el PP cree que Palma será un estercolero

La empresa pública municipal responsable de la limpieza de Palma, Emaya, dejará de recoger los muebles viejos y otros residuos voluminosos mediante el sistema de cita previa vigente hasta ahora y fijará para cada barrio un día de retirada en el que los vecinos podrán depositar estos trastos en la calle.

La concejala de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal, Neus Truyol, presidenta de Emaya, ha asegurado eset jueves al anunciar la medida que con el actual servicio se destinan a la recogida domiciliaria de muebles el 50 % de los recursos y se recogen el 35 % de los tratos, mientras que el restante 65 % de los residuos voluminosos se retiran de las calles.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Palma, Marga Durán, ha asegurado que con la supresión del servicio de recogida a domicilio de trastos voluminosos las calles de la ciudad “se convertirán en un estercolero”, por lo que ha tildado la medida anunciada hoy por Emaya de “gran paso atrás”.

La eliminación del servicio de cita previa para la recogida de muebles viejos “implicará una merma importante en el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista de higiene y limpieza como de la imagen que obligatoriamente ha de ofrecer una capital de la dimensión turística de Palma”, ha dicho Durán a través de un comunicado.

Para la concejal opositora es un “despropósito” suspender un servicio que funcionaba desde hace años y cambiarlo por un sistema que supone la acumulación de residuos voluminosos en las calles durante varias horas.

Durán ha afirmado que con esta línea de actuación de Emaya cabe preguntarse si la empresa pública municipal pedirá a los vecinos “que dejen también las bolsas de basura en la calle”.

“Esta medida hará de Palma una ciudad más sucia y más descuidada y, además, no ayudará en absoluto a acabar con el problema de la acumulación de enseres abandonados en la calle o en los descampados”, ha insistido la edil del PP
“Se trata, por tanto, de un sistema poco eficiente, de baja productividad”, ha subrayado el Ayuntamiento en un comunicado en el que defiende la recogida en las calles como un método más cómodo para los ciudadanos y más eficiente”.

Truyol ha indicado que el sistema de cita previa resulta rígido e incómodo porque requiere de un contacto telefónico y de la presencia en el domicilio en una franja horaria preestablecida.

A partir del 1 de diciembre, Emaya recogerá los muebles viejos un día en cada barrio, desde las 22.30 horas, para lo que los vecinos deberán depositarlos de 20.00 a 22.00 en la puerta de sus viviendas o en el punto más próximo donde no obstaculicen el paso de viandantes ni vehículos, y nunca junto a los contenedores.

Para mejorar la recogida la empresa municipal se incrementará la flota de camiones con tres unidades más, dotadas de plataforma eléctrica.

Emaya informará a la ciudadanía del nuevo servicio desde noviembre y realizará una campaña para concitar la colaboración ciudadana.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Palma, Marga Durán, ha asegurado que con la supresión del servicio de recogida a domicilio de trastos voluminosos las calles de la ciudad “se convertirán en un estercolero”, por lo que ha tildado la medida anunciada hoy por Emaya de “gran paso atrás”.

La eliminación del servicio de cita previa para la recogida de muebles viejos “implicará una merma importante en el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, tanto desde el punto de vista de higiene y limpieza como de la imagen que obligatoriamente ha de ofrecer una capital de la dimensión turística de Palma”, ha dicho Durán a través de un comunicado.

Para la concejal opositora es un “despropósito” suspender un servicio que funcionaba desde hace años y cambiarlo por un sistema que supone la acumulación de residuos voluminosos en las calles durante varias horas.

Durán ha afirmado que con esta línea de actuación de Emaya cabe preguntarse si la empresa pública municipal pedirá a los vecinos “que dejen también las bolsas de basura en la calle”.

“Esta medida hará de Palma una ciudad más sucia y más descuidada y, además, no ayudará en absoluto a acabar con el problema de la acumulación de enseres abandonados en la calle o en los descampados”, ha insistido la edil del PP.

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