El cierre judicial de la gasolinera ‘low cost’ de Santa Ponça devuelve el monopolio a su denunciante

La que fue primera gasolinera ‘low cost’ de Mallorca cierra sus puertas esta misma semana. Lo hace de manera cautelar, obligados por la decisión del juez, pero convencidos de que, sea en seis meses o en más de dos años, volverán a abrir en el polígono de Son Bugadelles (Santa Ponça), ya que, según uno de sus propietarios, Miguel Bauzá ‘no hemos incumplido ninguna normativa’.

El conflicto judicial abierto por el dueño de la más próxima estación de servicio, una gasolinera de BP explotada por Mayca Petroleros SL, ha puesto punto y aparte a una lucha comercial de la que salían bien parados los usuarios de vehículos, que vieron cómo el pasado 2 de julio disponían de una nueva oferta para adquirir el combustible. Una propuesta que en tres horas de reloj había provocado, además, la rebaja de precios en su competidora.

Ahora, sin embargo, y tras abonar una caución de más de 420.000 impuesta por la justicia, la misma propiedad que explota la práctica totalidad de estaciones de Calvià y las dos de Andratx conseguirá recuperar su posición de fuerza en el mercado, y podrá recuperar al alza si así lo desea los precios de la gasolina.

El ayuntamiento de Calvià, que es la entidad denunciada en este sorprendente asunto, dará a conocer en las próximas horas la notificación por escrito a Buga 2000, y antes de que hayan transcurrido 48 horas la que fuera primera gasolinera ‘low cost’ de las Islas dejará de funcionar sin fecha de reapertura.

Mientras, se multiplican las muestras de apoyo hacia Buga 2000. Entre ellas, la de la Asociación de Comercios Turísticos, Acotur, que se pregunta en un comunicado qué economía de mercado es esta: ‘No alcanzamos a comprender que unos pequeños empresarios emprendedores, que han avalado con su patrimonio personal este proyecto y que tenían las licencias correctas, se vayan “al garete” sin más… Esta medida es una auténtica barbaridad’, destacan en una nota.

Desde Buga 2000 destacan igualmente que en la actualidad trabajan tres empleados de manera indefinida y a jornada completa. ‘La única diferencia entre nosotros y las gasolineras tradicionales -explica Miguel Bauzá es que si un litro de gasolina cuesta 20 euros, los demás lo venden a 40 y nosotros sólo a 30. Trabajamos con menos margen, eso es todo’, remarca el propietario de la estación ‘calvianera’ que tiene en mente, ‘a psesar de estas dificultades sobrevenidas’, seguir expandiendo el negocio de las ‘low cost’ por otras zonas de Mallorca.

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