El PP siempre pierde

Génova ha abierto la veda. Las quinielas para determinar quién encabezará la lista del PP por Baleares al Congreso ya están en marcha y el PP nacional da ‘vía libre’ para designar candidatos.

Mateo Isern, Miquel Ramis, Álvaro Gijón e Isabel Borrego. Todo el mundo sabe más que de sobra que estos son los nombres que se barajan para liderar la lista, en una lucha como si de una carrera de caballos se tratara. Cada uno de ellos representa a una familia. Bueno, todos menos uno…., Mateo Isern se postula por el sector crítico, pero ni se atreve a levantar cabeza a pesar de la presión que recibe de los suyos.

Álvaro Gijón: Delfín de Rodríguez. Cuenta con el apoyo del PP de Palma. ¿Pero qué es hoy el PP de Palma? ¿Cuenta con la fuerza de antaño? Todo el mundo sospecha que no, pero nadie se atreve a comprobarlo, si no que se lo pregunten a Tito Fiol y al mismo Mateu Isern (que por eso duda en sacar nuevamente la cabeza a no ser que las tenga todas, absolutamente todas consigo).

Miquel Ramis: Un histórico que pese a haber liderado la lista del PP en el congreso por Baleares, no cuenta con ningún apoyo, aunque tratará hacer valer el dicho de “A mar revuelto, ganancia de pescadores”.

Isabel Borrego: Íntima de María Salom, aunque esta última no da la cara nunca públicamente por nadie. “Na Maria no se banya mai”, dicen; y así de bien le ha ido. Ambas moverán ficha en Madrid, ciudad en la que se mueven como pez en el agua.

Y ahora, la pregunta del millón: De todos estos, ¿quién representa el consenso que tanto necesita el PP? Tic, tac, tic, tac, tic, tac… Touché!

La respuesta es muy sencilla, ninguno. Y lo peor: este es un comentario que en el seno del PP es como un secreto a voces, pero nadie se atreve a alzar la voz para denunciarlo, pese a que el futuro de su partido esté en juego.

Más de uno se posiciona detrás de la roca a la espera de que pase el temporal para arrimarse al árbol que más le cobije.

¿A quién le preocupa el futuro del partido? ¿Quién piensa en la tan de moda regeneración que hacen valer otras formaciones y que les están catapultando a posiciones nunca imaginadas?

Da lo mismo: “No hi ha més cego que és que no vol veure”. Pero mientras tanto, y sin hacer ruido, otros se frotan las manos…

Sea lo que sea, y resulte el nombre que resulte para liderar la lista al Congreso, el Partido Popular de Baleares siempre pierde, siempre.

Todo el mundo sabe, pero nadie dice lo que sabe por el miedo a no salir en fotos futuras, que ninguno de estos nombres representa en su totalidad el sentimiento de unión y consenso que tanta falta le hace al PP de Baleares para resurgir de la ultratumba.

Regionalistas, oficialistas, rodriguistas… Todos ellos están más pendientes de su cuota de poder y de mirarse el ombligo que de realizar un ejercicio de empatía para entender a la sociedad y a la opinión pública que les rodea.

Únicamente con sobrasada, arroz brut y porsella, o con los valores del mando y ordeno españolistas, el Partido Popular de Baleares no va a ningún lado ni representa a nadie.

Pero mientras tanto, en el seno de la formación pueden estar tranquilos, que mientras ellos están inmersos en la caverna de Platón, hay otros partidos que se encargan de recoger lo que ellos dejan por el camino….

La pregunta es si cuándo los populares se enteren de que hay vida fuera de la cueva tendrán tiempo para salir de ella.

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