Sexo en la cocina por San Valentín

Consomé de rúcula, Pollo con los frutos de Adán y Eva y Pastelitos libertinos. Esta es la receta que Cati Aguiló acercó a quienes tomaron parte días atrás en el taller de cocina erótica que tuvo lugar en la Escuela de Hostelería de la UIB. En este 14 de febrero, día de San Valentín, la cocinera nos habla de la cocina erótica tras celebrar uno de sus múltiples talleres en los que descubre platos que nos ‘invitan’ al amor y, claro está, al sexo.

¿Existe realmente la cocina erótica?
Sí, mucha gente cree que es un mito, pero es una realidad. Existen alimentos afrodisíacos, y basta con probarlos.

¿Y cuánto hay de placebo en ellos?
Desde luego hay que estar predispuesto, pero en mis cursos se mezcla la cocina con poesía y con música, para hacerlo redondo. Se trata de divertirse cocinando, porque una cena para dos no debe ser complicada.

¿Qué gente se acerca a tus talleres de cocina erótica?
A la gente mayor les encanta, pero se avergüenzan. A los más jóvenes les resulta más sencillo.

Acabarán entonces sus talleres como sodoma y gomorra…
Bueno, procuramos que terminen las faenas en su casa. Con una festividad como San Valentín muchos se atreven más a acercarse, y cada vez lo hacen más hombres.

¿Qué alimentos nos recomiendas?
La cebolla es un potenciador, el ajo también. El marisco, evidentemente es también afrodisiaco. Y funciona, doy fe absoluta. Los canónigos son altamente afrodisíacos, como el berro, aunque sea más difícil de encontrar. Sin olvidar casi todas las especias como la canela, y el chocolate. Nosotros hacemos en los talleres postres con este ingrediente acompañado de vainilla y otros productos muy motivadores. Ahora estoy escribiendo un libro sobre este tema.

Tomaste parte en la primera Semana Erótica de la UIB, hace ya algunos años:
Sí, me encargué de la parte de la cocina, y los estudiantes estaban como locos. Aquello fue muy criticado en su momento, pero par mi fue un exitazo, y las recetas de aquellos días, que venían acompañados de dibujos sobre el kamasutra, los reflejaré en mi libro.

¿No hay edad para la cocina erótica?
Claro que no. Yo con 70 años he aprendido a tocar la guitarra, y en el sexo es igual.

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