Mínimo triunfo para asomar la cabeza (1-0)

El Real Mallorca ha conseguido este domingo ante el Alcorcón uno de los triunfos más trabajados, y seguramente también trabados, desde que Lorenzo Serra Ferrer descendió al equipo a Segunda división. Dos palos, un penalti fallado, y uno parado resumen en pocas palabras 90 minutos que finalmente se resolverían también desde los once metros, en un lanzamiento de Lago Junior que supondría por fin el 1-0 cuando ya se encaraba el último cuarto de hora de partido.

Los bermellones supieron sufrir de lo lindo para sacar adelante un choque que en realidad se les podría haber puesto de cara casi desde el principio. En el minuto 8, el portero visitante detenía la pena máxima lanzada por Culio, y obligaba a los de Vázquez a llevar el peso del encuentro frente a un rival que tardó casi media hora en acercarse al área mallorquinista.

Las mejores ocasiones cayeron siempre del lado de un Mallorca que ya en la reanudación estrellaría un balón contra el poste, tras disparo de Campabadal, y otro contra el larguero, en un gran chut de Joan Oriol.

Tanto iba el cántaro a la fuente que la grada se mascaba ya lo peor, y efectivamente, uno de los escasos contraataques de los amarillos acabaría en el segundo penalti de la mañana. Cabrero adivinaría sin embargo la trayectoria del balón para meter una mano que dejaba otra vez las cosas como al principio: en tablas.

Pero a la tercera llegaría por fin el gol: Brandon cae dentro del área, y el árbitro señala una pena máxima que Lago Junior no desaprovecha para poner el 1-0.

A partir de ahí, y pese a a jugar el último cuarto de hora con diez futbolistas, el Alcorcón sí logró poner en algunos aprietos a la portería bermellona, pero los locales supieron aguantar hasta lograr un triunfo que cuanto menos aleja al equipo de la zona de descenso. Próxima estación, Nàstic de Tarragona.

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