Incentivos económicos para que los profesionales sanitarios se vacunen más

Un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas plantea, entre otras medidas, la posibilidad de poner en marcha fórmulas de incentivos económicos o similares para mejorar las bajas coberturas de vacunación de los profesionales sanitarios.

El trabajo, aprobado por la Comisión de Salud Pública que se celebró el jueves pasado, destaca la baja cobertura de vacunación de los profesionales sanitarios en España pese a que están “más expuestos y tienen mayor riesgo” de contraer enfermedades prevenibles por vacunas.

Prueba de ello, aunque no hay datos oficiales, es la administración de la vacuna de la gripe estacional en el colectivo sanitario, “por debajo de lo deseable” pese a ser grupo de riesgo, según el informe, ya que apenas se vacunan entre un 15 y 25 por ciento de los profesionales, lejos del 75 por ciento que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El problema de esta baja vacunación, según los autores, es que “es difícil convencer a los usuarios de que se vacunen cuando los propios agentes que han de administrar las vacunas ponen en cuestión sus beneficios o rechazan vacunarse ellos mismos”.

Por ello, para “reforzar una actitud positiva” de los profesionales sanitarios hacia la vacunación el documento recoge una serie de recomendaciones entre las que destaca la puesta en marcha de incentivos económicos, que “están cobrando gran relevancia en las nuevas políticas de salud pública”.

Sanidad y las comunidades reconocen que entre los factores determinantes de las bajas coberturas de vacunación en los trabajadores sanitarios están la baja percepción del riesgo en aquellos que trabajan en contacto con los enfermos y su entorno, su escaso conocimiento en relación a los beneficios y la seguridad de la vacunación, la pobre organización de las políticas de vacunación de adultos y la falta de adopción de las medidas de prevención por la empresas.

Formación e información sobre vacunas

Por ello, entre sus propuestas también defienden la posibilidad de ofrecer formación reglada sobre la importancia de la vacunación e información periódica sobre las innovaciones que se van produciendo, así como insistir en la responsabilidad ética de la vacunación y en que es “un aspecto más de la seguridad y salud en el trabajo”.

De igual modo, plantean la revisión periódica del estado de vacunación del personal sanitario por parte de los servicios de prevención de centros sanitarios y crear registros de vacunaciones en este colectivo “compatibles con otros registros de vacunas”.

Asimismo, proponen recurrir a las nuevas tecnologías de la comunicación mediante mensajes al teléfono móvil, garantizar un acceso fácil a las vacunas en el centro sanitario y tomar medidas para evitar que se ponga en duda la eficacia de estos medicamentos, ya que también puede repercutir en la vacunación de la población de riesgo.

Quiénes deben vacunarse

El documento también precisa que el término trabajador sanitario incluye a todos los trabajadores de centros sanitarios que están expuestos directa o indirectamente a los pacientes.

Es decir, no sólo a médicos, personal de enfermería o estudiantes, sino también a gerentes, personal de oficina, servicio de cocina, limpieza, lavandería, seguridad, mantenimiento, personal administrativo y personal voluntario.

Todos ellos deberían estar correctamente vacunados frente a sarampión, rubeola y parotiditis (triple vírica); tétanos y difteria; hepatitis B; varicela y gripe.

Además de este documento, el Ministerio ha puesto en marcha la campaña ‘La prevención empieza por ti’, con diversos materiales que resaltan la importancia de la vacunación en los trabajadores sanitarios, como una infografía y un vídeo, que se difundirán a través de sus redes sociales.

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