Llucmajor aprueba una normativa de convivencia que “no gusta” a todos

El consistorio de Llucmajor no va a consentir botellones, venta de alcohol entre las doce de la noche y las ocho de la mañana (sólo se permite en establecimientos destinados a hostelería y restauración siempre que se consuman dentro de los mismos locales), nunca a menores y nunca a grupos que puedan alterar la paz en las calles (infracción ‘muy grave’ con sanciones de entre 1.500 y 3.000 euros); y multada será también cualquier actividad relacionada con la prostitución, exhibicionismo, proposición o provocación de carácter sexual o la realización de actos sexuales en espacios públicos, entre otros.

El Ayuntamiento de Llucmajor aprobó en el pleno del pasado miércoles, y por unanimidad entre todos los partidos políticos con representación en el Consistorio, una ordenanza de convivencia ciudadana que, entre otras muchas cosas, pretende acabar con los ruidos y las molestias que provocan las concentraciones de gente en s’Arenal, sobre todo en las zonas de bares y restaurantes y en los meses de verano.

“Es una ordenanza breve y muy práctica que recoge las quejas que hemos ido recogiendo y que recibimos básicamente en los meses de verano y en s’Arenal y la zona costera”, dice el regidor de Convivencia Ciudadana y Policía, Gori Estarellas.

Infracciones graves

Son consideradas infracciones graves sancionables con multas de entre 750 y 1.500 euros, actividades o juegos en espacios públicos que puedan suponer daño para el resto de personas que usan el mismo mobiliario urbano, hacer encuestas o campañas de ayuda sin permiso, dañar, maltratar o hacer un uso indebido instalaciones municipales, mobiliario urbano, jardines o árboles, entre otros.

La ordenanza también prevé sanciones por ruidos en la calle, sea con gritos, músicas o cuando el ruido pueda ser motivo de molestia para los vecinos que son infracciones leves sancionables con multas de 50 a 750 euros si no son reiterativas. En este sentido, también se sancionan aquellos ruidos dentro de los domicilios que trasciendan en la vía pública o en la comunidad vecinal especialmente en horario nocturno (de diez de la noche a ocho de la mañana).

¿Llucmajor “prohíbe los mendigos y los mimos”?

 Un comunicado de Llibertat Llucmajor asegura que la normativa “prohíbe los mendigos y los mimos”, según diferentes artículos de la normativa, que ha sido aprobada de manera inicial para su exposición pública y el estudio de posteriores enmiendas.

Así, el alcalde de Llucmajor, Bernardí Vives, aclara que la normativa sigue abierta “a razones. Estamos hablando de una normativa razonable, a favor de la convivencia”.

En lo que respecta a la mendicidad, la prostitución en todas sus formas, el lavado de parabrisas, los ‘gorrillas’ aparcacoches, las ‘ofertas de bien, objeto o servicio’ a que se encuentren en el interior de vehículos privados o públicos, “el Ayuntamiento adoptará todas las medidas a su alcance para erradicar el fenómeno de la mendicidad en cualquiera de sus formas en el municipio. A tal fin, trabajará y prestará la ayuda que sea necesaria para la inclusión social”, dice la normativa.

“Lo de ‘quitar las limosnas a los mendigos y a los mimos’ es una reinterpretación absurda, se incluye el ‘trile’ y el resto de timos a los que estamos acostumbrados, estamos hablando de requisar las ganancias ilegales, que se van a descontar de la multa, por haber estado ejerciendo una actividad ambulante sin licencia, cuando hay feriantes y vendedores ambulantes que pagan su tasa y pueden ofertar sus productos legalmente”, asegura el alcalde.

Además dice la normativa que la Policía Local o, en su caso, los Servicios Sociales, “informarán a todas las personas que ejerzan la mendicidad y/o la prostitución en lugares de tránsito público, de las dependencias municipales y de los centros de atención institucional, u organizaciones no gubernamentales o asociaciones de carácter privado a los que pueden acudir para recibir el apoyo que sea necesario”.

1 Comentario

  1. No consideramos que sea una “reinterpretación absurda” la realizada en nuestro comunicado. No es lo mismo una persona que está en la mendicidad que un trilero. Una de nuestras críticas por parte de numerosos vecinos es la falta de especificación de la normativa. Es general, trata de perseguir a infractores concretos estableciendo reglas que afectan a terceros.

    Si el equipo de gobierno quiere perseguir a los trileros, perfecto. Pero que incluya al nivel de un trilero a un mendigo es un despropósito.

    El motivo del comunicado es simple: es clave que los vecinos que consideran que la normativa está mal redactada puedan, como dice la Constitución, presentar alegaciones en los próximos días para que se mejore la normativa.

    Nos sorprende que el diario Mallorca Confidencial haya decidido no contactarnos como otros medios de comunicación para preguntar por nuestra nota de prensa.

    Reciban un cordial saludo.

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