Los padres de alumnos del centro: “Esto va a ser el caos total”

Indignación y preocupación entre los padres ante la futura remodelación de la plaça de Sant Francesc de Palma que implicará un incremento considerable de las actuales aceras con la consiguiente disminución de espacios para que los vehículos puedan acceder a la plaza para dejar y recoger a los niños que estudian en el colegio. Movilizaciones y recogida de firmas contra esta medida anunciada por el Ayuntamiento de Palma se encuentran entre las posibilidades que barajan actualmente los padres afectados.

Tal y como adelantó ayer a Mallorca Confidencial el concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Palma, Joan Ferrer, la futura reordencación viaria de la plaça de Sant Francesc contempla la ampliación de las aceras tanto en la propia plaza hasta una línea blanca establecida cuando se instaló el Acire, como la ampliación de la actual acera existente en la calle Ramón Llull, calle que se ha adecuado como única vía de entrada a la plaza.

Al ampliar las aceras y no eliminar la isleta central de la plaza, se reduce considerablemente el número de vehículos que pueden estacionar provisionalmente para dejar o recoger a los niños del colegio.

Raquel Hurtado no entiende esta medida ya que “esta reducción tan sólo se hace en este colegio. Es indignante ya que lo único que hacen es trasladar un problema a otro lugar”.

Magdalena, con dos hijos en el centro, se muestra más contundente al señalar que “es una auténtica barbaridad. Este colegio está incluido dentro de una zona de escolarización muy amplia y llegan niños procedentes de barrios muy alejados del centro de Palma por lo que a los padres no les queda otro remedio que traerlos al colegio en coche. Con esta medida, como no lleguen tres horas antes, va a ser imposible que aparcar”.

Magdalena añade que “ya estamos barajando la posibilidad de empezar a recoger firmas para protestar contra esta medida tan arbitraria ya que muchos padres están muy indignados. Esto va a ser el caos total”.

Adelaida va más lejos al señalar que “no se si esta medida forma parte de la política de este ayuntamiento de fastidiar a los centros católicos, pero no me extrañaría”.

Tanto la dirección del colegio Sant Francesc como la propia Amipa están estudiando la medida antes de emitir una opinión al respecto.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.