Restauración exige a Cort que obligue a cumplir la normativa de terrazas

La decisión de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, de iniciar una campaña para erradicar el alto número de terrazas en Ciutat, tal y como adelantó ayer Mallorca Confidencial ha levantado las iras de los restauradores palmesanos, que consideran que no se tiene que meter a todos los dueños de terrazas en el mismo saco.

Restauración insiste en que ante esta situación lo que tiene que hacer el Ayuntamiento de Palma es cumplir la actual normativa exigiendo a Cort, al mismo tiempo, que busque el consenso entre todas las partes, pues de no alcanzarse un acuerdo, se vería perjudicado  todo el turismo palmesano.

El presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Mallorca, Alfonso Robledo, ha salido al paso de la intención de la Federación de Vecinos de iniciar una campaña contra las terrazas al declarar que “si esta federación entiende que lo que hay en Palma es una saturación de terrazas, que nos digan que zonas de la ciudad están saturadas con el objetivo de buscar una solución. Lo que no se puede hacer bajo ningún concepto es que, porque haya barrios saturados, se pretenda crear una nueva normativa para toda la ciudad”.

Robledo reitera que la actual situación no es tanto el hecho de que exista un alto número de terrazas “sino porque la actual normativa no se está cumpliendo. El Ayuntamiento de Palma tiene que exigir que se cumpla la actual normativa y no crear otra. Por cierto, la actual normativa sobre terrazas de por sí ya es bastante dura como para crear otra; que Cort la haga cumplir como es su obligación”.

El presidente de la Asociación lamenta que, ante este problema, la federación haya decidido apostar por medidas radicales, “ya que lo que debemos hacer en sentarnos, hablar y buscar puntos de consenso. Nosotros también pensamos que la prioridad es que los vecinos tengan todo el derecho del mundo a dormir, descansar y pasear por lo que si hay zonas donde existen problemas de ruido o saturación, pues se habla y se busca una solución”.

Robledo quiere dejar claro que la limitación arbitraria de terrazas no conducirá a nada bueno “pues no debemos olvidar que con este tipo de campañas lo único que conseguirán es cargarse una fuente de ingresos muy importantes para el Ayuntamiento de Palma y afectará notablemente a la actividad turística de la ciudad. Hay que recordar que los restauradores ocupan las mesas y sillas que previamente ha concedido el ayuntamiento. Por ello lo que se ha de hacer es cumplir la normativa y no tanto prohibir por prohibir”.

Por último, el presidente de los restauradores hace un llamamiento para que “de una vez por todas se genere un consenso entre todos los partidos políticos municipales sobre este asunto. Lo que es inconcebible es que cada cuatro años tengamos que hacer cambios debido a las nuevas normativas que nos imponen los partidos políticos en el poder”.

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