La vida en un faro… antes y ahora

Una de las hijas del último farero de Formentera (familia numerosa y todas niñas) daba masajes adelgazantes en un gabinete de estética de una travesía de la calle dels Oms hace muchos años. O eso contaba ella. Vivía en una residencia femenina de monjas porque Formentera no tenía muchas salidas laborales ni académicas y cerraban el faro donde se crió, donde se criaron. Y las habían mandado a diferentes lugares para labrarse un futuro. Eso contaba ella.

Decía que todos sus recuerdos cabían en un álbum de fotos de los de antes, de fotos y recuerdos pegados en la goma de las páginas, esas con plástico encima y papel de cebolla entre una y otra. Que había aprendido a viajar ligera de equipaje por las mudanzas, que su infancia en el faro fue única y que se había dado cuenta al ver cómo lo iban automatizando de a poco. El faro les daba la hora de ir al colegio, de comer, de cenar, de recogerse… Como a los de secano las campanas de la iglesia, como a los de zonas industriales las sirenas de las fábricas.

Ahora, treinta años después, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha presentado (este lunes) en el faro de Portopí el libro ‘Fars de sa Dragonera’ y el cómic ‘A la luz del faro. Testigo de los últimos fareros de Baleares’ con el objetivo de preservar la memoria de estas personas.

Según ha informado la APB en un comunicado, con estas obras se pretende recuperar y conservar las vivencias de los habitantes de los faros y se quiere desmitificar “el falso estereotipo de que los fareros son personas solitarias e introvertidas”.

Luz en la distancia

El presidente de la APB, Joan Gual de Torrella, ha explicado a los asistentes que “la tecnología actual de estas señales marítimas no requiere presencia humana para su labor cotidiana y que el oficio de farero se encuentra en vías de desaparición”.

No obstante, ha añadido que “la voluntad de la Autoridad Portuaria de Baleares es mantener el interior y los equipamientos de estos edificios y recuperar el testimonio humano de estas personas que tanto han hecho por nuestra seguridad”.

A la presentación también han asistido el autor de ‘Fars de la Dragonera’, Javier Pérez Arévalo; el fotógrafo de la obra Rif Spahni; el coordinador de ‘A la luz del faro. Testigo de los últimos fareros de Baleares’, Raimond Jaume; y el ilustrador Gonzalo Aeneas.

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