El sector agrario balear muestra su potencial en el Dijous Bo

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Son muchísimos los frentes abiertos y quebraderos de cabeza que afronta en la actualidad la Asociación de Jóvenes Agricultores de Baleares. Por ello, el Dijous Bo es una ventana abierta para que los ciudadanos valoren y reconozcan la extraordinaria labor que realizan los agricultores y payeses. El campo está muy presente en esta feria y prueba de ello es el cada vez más numeroso interés de los jóvenes por la agricultura que encuentran en las  explotaciones agrarias una nueva forma de trabajar más libre, ecológica y natural.

El gerente de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Baleares (ASAJA), Joan Simonet, cree que la celebración el próximo jueves del Dijous Bo “más que una reivindicación de nuestra tierra y nuestros productos lo entendemos como un escaparate. Aunque el Dijous Bo ha perdido su esencia agrícola, somos conscientes que es un espacio adecuado para mostrar lo nuestro”.

Asaja no está nada contenta con la situación  que está atravesando el sector agrario y productivo balear: “Desgraciadamente la conselleria [ Medi Ambient, Agricultura  i Pesca], no comprende lo que es el sector agrario. No se dan cuenta o no se quieren dar cuenta que la agricultura está compuesta por pequeños empresarios que luchan en un mundo muy competitivo. No todo ha de ser subvenciones pues la solución pasa por tener una mentalidad abierta. Si se quiere  apostar por el campo, la conselleria de Agricultura debe apoyar todos los modelos agrarios existentes”.

La lista de agravios, según Asaja es larga, empezando por una Ley Agraria “que deja bastante que desear con respecto a la Ley Agraria del 2014, realizando modificaciones que lo único que han conseguido es empeorar las cosas”.

Simonet no puede de dejar de hacer referencia a la polémica generada por la decisión de la conselleria de Agricultura, que dirige el conseller Vicenç Vidal, de ampliar la declaración de nuevas Zonas de Especial protección para las Aves (ZEPA), ampliando la superficie a algunas áreas de las ya existentes. Asaja califica esta decisión de arbitraria “ya que crean zonas sin justificación alguna por lo que no oponemos totalmente a esta decisión”. Las ZAP  tienen como objetivo declarar zonas concretas como de especial protección, prohibiendo determinadas actuaciones en las áreas afectadas por esta Zepa.

Los desencuentros de Asaja con el Govern balear no se limitan exclusivamente a estas actuaciones  pues otro de los grande escollos, uno de los más reivindicados por los agricultores, es el cómo va quedar finalmente delimitado el Plan Hidrológico. “Desde Asaja  pedimos asegurar el agua por parte de los agricultores para asegurar la viabilidad de las explotaciones agrícolas”, señala.

Uno de los principales objetivos del impuesto sostenible es el de contribuir a la potenciación del tejido productivo  agrario balear por lo desde esta asociación se continúa exigiendo que el Gobierno autonómico “ejecute las partidas provenientes de este impuesto”.

La búsqueda de soluciones ante la enfermedad de la Xiella Fastidiosa y la necesidad de resolver satisfactoriamente  el futuro del matadero de Palma “que a día de hoy seguimos sin tener una solución a este problema que asegure su viabilidad”, traen de cabeza a esta asociación agraria que tiene meridioanamente claro por dónde tienen que venir los tiros para que este sector sea atractivo.

Joan Simonet enumera las actuales demandas de los agricultores indicando que las soluciones “deben provenir mediante compensaciones por insularidad, dando facilidades para poder comercializar los productos,  mejoras para poder realizar actividades complementarias relacionadas con el agroturismo, subvenciones rápidas y no dilatadas en el tiempo y menos burocracia”.

Por último, el gerente de la Asociación de  Jóvenes Agricultores reconoce que en los últimos tiempos, se ha observado un retorno de jóvenes al sector agrícola “en especial debido a la crisis económica”. No obstante, este aumento de personal en el campo “debe ir acompañado de incentivos económicos y que puedan adecuadamente vender sus productos”.

El próximo Dijous Bo acogerá una gran muestra de productos del campo balear que pese a sus sinsabores, trabaja en la ordenación, adecuación, modernización y tecnificación de sus explotaciones agrícolas.

 

 

 

 

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