Tiempos de lotería y salud

Junto con los turrones, los belenes, Papa Noel y los Reyes Magos, la lotería de Navidad es una de las tradiciones de estas fechas. Este año está previsto que los baleares nos gastemos una media de 49 euros por persona en lotería, tres euros más que la media nacional, casi nada.

Gastamos mucho y como es lógico nos toca poco, o directamente no nos toca. Los que nunca tenemos suerte en estas cosas nos conformamos pidiendo que, al menos, el año que viene haya salud. Porque la salud es lo más importante, lo es todo, y esta afirmación no es un simple consuelo de perdedor, es la pura verdad.

Aunque la última afirmación pueda parecer una obviedad, se ve que no todos pensamos así y hay quienes habiéndose quedado sin lotería, apuestan también por menospreciar la salud. Lo más grave es que no juegan con la suya sino que lo hacen con la de todos, porque son nuestros políticos del Govern.

El Govern de les Illes Balears va a aprobar el conocido “decretazo” – un decreto que el director del IBSALUT presentó en la mesa sectorial – por el que pretenden exigir como requisito el conocimiento del catalán (B2) a los profesionales médicos y sanitarios. Como era de esperar, dicha pretensión recibió el rotundo rechazo del sector manifestado a través de sus sindicatos.

La influencia de MÉS per Mallorca sobre la presidenta Armengol alcanza en este asunto niveles tóxicos altamente nocivos. Poner el idioma por delante de los conocimientos para ocupar puestos que requieren de una alta especialización, y además en temas tan delicados como la salud, es una absoluta irresponsabilidad, una imprudencia. Quien gestiona así la sanidad pública no merece otro calificativo más que el de incompetente.

Quienes pedían una educación pública, gratuita y de calidad, ponen ahora trabas a tener una sanidad pública, gratuita y de calidad; quizás porque esos adjetivos no eran más que una excusa, una excusa para justificar el adoctrinamiento escolar. La fuga de grandes especialistas y los problemas para conseguir que otros lleguen de otras partes del Estado pueden llegar a poner en un aprieto a nuestra sanidad.

Sinceramente, quizás debamos rezar para que este viernes les toque la lotería a estos políticos de políticas pueblerinas y excluyentes, y así, con un poco de suerte, quizás decidan retirarse y dejar paso a gestores más válidos que sepan cuales son las prioridades en los servicios públicos fundamentales.Y si no tenemos nosotros esta suerte, seguiremos siendo afortunados, porque conseguirán que nuestro último suspiro sea en catalán: Ay.

Por Pedro Ribas, regidor de Cs en el Ayuntamiento de Palma

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