El Palma Futsal vuelve a tropezar y solo consigue empatar en Son Moix

Tras unos primeros minutos de tanteo en los que ambos conjuntos guardaban la ropa a la espera del error del rival, sería el conjunto mallorquín el que decidiría poner una marcha más al partido a partir de una presión a toda pista que cerca estuvo de dar sus frutos tras una recuperación de balón que no logró convertir en gol Joselito. El conjunto de la Comunitat Valenciana también lo intentaba, en este caso a la contra. Así llegó su mejor ocasión de las botas de Juan Emilio que detuvo bien Carlos Barrón. A pesar de las ocasiones no llegaba el primer gol del partido. Y, entonces, llegaba uno de los momentos destacados. Antonio Vadillo daba entrada a uno de los fichajes invernales, Diego Nunes.

El brasileño estuvo a punto de debutar a lo grande. Y es que, el primer balón que tocó estuvo cerca de convertirse en el primer tanto del encuentro. Sin embargo, Molina, muy atento, lo evitó. Y, la mejor ocasión de la primera parte llegaría a cinco minutos del descanso, cuando Paradynski quedaba solo ante Molina tras una contra de libro de los locales. El brasileño no logró conectar bien con el balón, que se marchaba demasiado alto.

A dos minutos del descanso el encuentro daría un giro radical. Primero con la quinta falta acumulada del Peñíscola y justo después con el trallazo de Eloy Rojas. Un chut que sorprendía a Molina para colarse en el fondo de la red. Y, adelantaba, así, al Palma en el marcador (1-0). Acto seguido llegaría la respuesta visitante con el tanto de Juan Emilio con un colocado disparo cruzado que batía a Barrón y ponía el empate a uno con el que se llegaba al descanso.

El Palma Futsal saldría a morder en la segunda mitad y sería el claro dominador de los primeros instantes. Los hombres de Antonio Vadillo merodeaban el área rival y rozaban el gol en varias ocasiones. Las mejores ocasiones las protagonizaba un activo Diego Nunes que cerca estuvo de volver a poner por delante a los mallorquines. Su compatriota Paradynski le cogió el testigo y fue protagonista de dos buenas ocasiones que no acabaron en la portería rival. El Palma apretaba y tenía encerrado a un Peñíscola que no conseguía cruzar el medio campo.

La escuadra castellonense aguantaba el chaparrón. Mientras, el partido se enfriaba con un ritmo más bajo y muchos más parones en el juego. Esto hacía variar una dinámica que era muy favorable para los isleños y se entraría en un impás más disputado. Los de Vadillo seguían dominando la posesión pero llegaban a la meta rival con menos frecuencia.

En la recta final del partido el Palma recuperaba el ritmo eléctrico de los primeros minutos de la segunda mitad y se volvía a acercar con mucho peligro a la portería defendida por Molina. Paradynski volvía a disfrutar de dos buenas ocasiones y Diego Quintela no lograba culminar un gran contrataque de los baleares. Como el gol se resistía, Vadillo decidía apostar por el portero-jugador a cuatro minutos para el final. La estrategia pudo salir mal. Míchel recuperaba el balón en pista defensiva y lo probaba desde su propio campo sin portero pero en esta ocasión la suerte se alió con el Palma y el balón se estrelló con el palo y la defensa logró hacerse con el rechace para evitar el tanto visitante.

El susto no cambiaría los planes del técnico andaluz. Y, seguiría apostando por el ataque de cinco. Incluso, pese a que el gol no acabaría llegando. Repartiéndose Palma y Peñíscola los puntos en el penúltimo partido antes del parón por el Europeo.

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