La Mesa Sectorial de Sanidad da luz verde al decreto de catalán

La Mesa Sectorial del Servei de Salut de Balears ha dado el visto bueno este viernes al borrador final del decreto que regula el uso del catalán en la sanidad pública balear, con el voto en contra del CSIF y del Sindicato Médico de Balears (Simebal).

El documento ha contado con el apoyo del 65% de la representación sindical; CCOO, UGT, el Sindicato de enfermería (Satse) y Sindicato de Auxiliares de Enfermería (SAE), frente a un 35% que ha votado en contra.

Tras esta votación, ahora el proyecto de decreto será remitido al Consell Consultiu de la CAIB, para su posterior aprobación definitiva en Consell de Govern.

El director general del Ib-Salut, Juli Fuster, se ha mostrado satisfecho porque la mayoría de la Mesa Sectorial ha aprobado el borrador de decreto de capacitación lingüística del personal estatutario y ha remarcado que es un proyecto fruto del “consenso y del diálogo”.

Fuster ha explicado que acuerdo permitirá que el Servicio de Salud continué el proceso de oferta pública de ocupación y convocar próximamente los concursos oposición.

En este sentido, el representante de UGT, Miguel Ángel Romero, ha apuntado que, si se cumplen los plazos previstos, y una vez que el Consell Consultiu revise el documento -que podría tardar entre 45 y 60 días-, para antes del verano se podrán convocar oposiciones.

Por otra parte, Romero ha manifestado que el documento aprobado hoy recoge una de las principales “luchas” de UGT, que era la de rebajar el nivel de conocimiento del catalán para los celadores al A2 y que dispongan de dos años para acreditarlo.

RECHAZO AL DECRETO

Simebal ha sido uno de los dos sindicatos que no han dado su apoyo al futuro decreto. Su representante, Ramón García, ha manifestado que han votado en contra “en coherencia con lo que han pedido desde el principio; que sea un mérito y no un requisito, como pasa en toda España”, algo que “es muy importante porque ello permite la libre circulación de los profesionales sanitarios”.

“En Balears hay una gran falta de personal sanitario, y en concreto de facultativos, lo cual repercute en la calidad asistencial”, ha aseverado.

También ha mostrado su oposición al decreto, el CSIF, cuyo coordinador en Mallorca, Guillem Vila, ha remarcado que no pueden aceptar que se creen diferencias dentro del propio personal del Ib-Salut en función de las categorías. “Nosotros defendemos que todos los trabajadores de una misma empresa tienen que ser iguales”, ha aseverado.

Deja un comentario / Mallorca Confidencial no se hace responsable de los comentarios vertidos en su web.