“Desde que está la nueva empresa de seguridad es Pinaret se ha descontrolado”

Por Josep Medrano

El secretario general del Sindicato Espartano de Seguridad (SIES), Sebastian Oliver, ha denunciado que, desde la llegada de la nueva empresa de seguridad, Unión Protección Civil, al centro socioeducativo es Pinaret, “el centro se ha descontrolado” debido a que “el equipo de seguridad es inoperante”.

El representante sindical asegura que el nuevo personal, contratado después de despedir a los trabajadores de la antigua empresa, “no tienen formación”. “No están preparados para trabajar en una infraestructura crítica como es Pinaret, y a menudo pierden el control”. Según el sindicato, los trabajadores de seguridad “deben recibir una formación especifica” para operar en un centro como este.

Oliver también denuncia que el centro no tiene “ningún protocolo antiincendios, ni de evacuación, ni de actuación frente agresiones o amotinamientos”. “Las alarmas de incendios no están conectadas con nadie y llevan haciendo obras desde hace dos años y nunca acaban”, añade.

El secretario general del SIES destaca que el caso más flagrante es el de la alarma de evacuación o “botón del pánico”. “Nadie sabe donde está y nadie lo ha oído, es decir, que no saben como suena y no lo reconocerían como llamada de alarma si lo oyeran”, asegura. “Aun así, como no hay protocolo de actuación en su respuesta, nadie sabría que hay que hacer”, añade Oliver.

VOLVER AL EQUIPO ANTIGUO

“La única forma de recuperar el control de es Pinaret -asegura Oliver- es readmitir a los antiguos trabajadores y reconocer los errores cometidos”. El representante sindical afirma que el antiguo equipo tiene una formación especializada para trabajar en un centro así. “Se han desecho de un equipo que llevaba muy bien el centro. Tenía el respeto de todos, internos y trabajadores sociales”, asegura. “Es un grupo preparado y profesional, contundente cuando actuaba, que no violento”, añade.

Hay que recordar que la empresa Unión Protección Civil despidió a los trabajadores que heredó de la antigua empresa concesionaria, ISS, a finales de noviembre del año pasado por abandonar el servicio. Oliver asegura que no es así, sino que lo hicieron porqué los trabajadores denunciaron la falta de medios.

“Uno de ellos estaba de vacaciones, y el resto tenía el día libre, es imposible que se ausentaran del servicio”, afirma el representante sindical. “El problema es que no les facilitaron ningún material de seguridad, ni esposas, ni defensas, ni botas, ni guantes anticortes. Y cuando lo denunciaron, fueron despedidos”, añade. También argumenta que era más favorable despedir al personal y contratar nuevo para “no tener que pagar antigüedad y pluses adquiridos”. El juicio por el presunto despido improcedente será el próximo 21 de marzo.

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