El cuerpo de Gabriel tenía golpes en el cuello y estaba cubierto de lodo y barro

Los resultados de la autopsia del pequeño Gabriel, cuyo cuerpo fue encontrado este domingo tras 13 días de búsqueda, revelan que el niño presentaba golpes en el cuello y apareció cubierto de lodo y barro, envuelto en una manta.

La Policía encontró el cuerpo sin vida del pequeño cuando la pareja sentimental de su padre, Ana Julia Quezada, trasladaba el cadáver en el maletero de su coche, en la localidad de Vícar. Los agentes de la Guardia Civil sospechaban de la mujer desde que encontrase, por su cuenta, la camiseta blanca con ADN del niño.

Posteriormente decidieron realizar un seguimiento de sus movimientos, lo que facilitó su detención una vez que introdujo en la parte trasera del vehículo el cadáver.

Gabriel murió el primer día de su desaparición, según la autopsia.

Tras encontrar el cadáver de Gabriel Cruz en el maletero de su coche, la Guardia Civil abrirá de nuevo la investigación de la muerte de su hija fallecida en Burgos por si Ana Julia Quezada pudo intervenir y finalmente no fue una muerte accidental.

Quezada ya estuvo implicada en un suceso cuando llegó a España acompañada de sus dos hijas. Una de las niñas, de cuatro años, falleció en 1996 al caer desde una ventana de la vivienda en la que residían en Burgos. Se calificó como una muerte accidental un año después.

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