Primera luz verde a la futura Ley Agraria, que crea las agroestancias

El Consell de Govern ha aprobado este viernes el anteproyecto de Ley Agraria para que pueda ser tramitado en el Parlament. La normativa creará las ‘agroestancias’ como modalidad de alquiler turístico, así como la figura protegida de las Zonas de Alto Valor Agrario (ZAVA), entre otras novedades.

Así lo ha explicado el conseller de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Vicenç Vidal, durante la rueda de prensa posterior al Consell de Govern, donde ha destacado que la nueva ley “pretende ser más agraria y menos urbanística” que la anterior, profesionalizar el sector y “garantizar la soberanía alimentaria”.

La Ley, que consta de 197 artículos, quiere “agrarizar” la ley anterior, según Vidal, y unificar la normativa. El conseller ha destacado que la ley ha pasado por un “proceso largo” por la participación del sector agrario.

El responsable de la Conselleria ha insistido en que la ley quiere garantizar la continuidad de la actividad agraria y la producción de alimentos en Baleares preservando los recursos necesarios -como suelo fértil, agua, cultivos y ganado adaptados-.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS PERMITIDAS

La nueva Ley prioriza los usos típicos del suelo rústico sobre los no propios: la producción de alimentos y actividades complementarias que ayuden a los agricultores a obtener “valor añadido” y mantener las explotaciones.

La agricultura, la ganadería, el aprovechamiento forestal y la venta directa son los usos admitidos por la ley en el suelo rústico, además de la primera transformación que no implique nueva construcción.

En cuanto a las actividades complementarias, se permiten siempre que no pongan en riesgo la misma actividad agraria. Por ello, se debe tener una “actividad agraria real” y ser explotación preferente para poder realizar de forma complementaria actividades como agroturismo, educación ambiental, hípica o artesanía.

Para tener la calificación de ‘preferente’, la explotación debe generar como mínimo trabajo agrario equivalente a una UTA agraria; generar ingresos agrarios equivalentes a un 25 por ciento de la renta de referencia; tener una superficie mínima de diez hectáreas continuas o 30 discontinuas y cumplir las buenas prácticas de la Política Agraria Común (PAC).

Vidal ha dicho que el Govern es “consciente” de que las actividades complementarias ayudan a mantener las producciones pero “no puede ser que desplacen a la actividad agraria”.

AGROTURISMO, AGROESTANCIA Y POLO

Con la nueva Ley Agraria todos los nuevos agroturismos tendrán que cumplir con la Ley turística y deberán cumplir con la condición de ser explotación preferente.

Por otro lado se crea la ‘agroestancia‘, como submodalidad de alquiler turístico en la vivienda principal del agricultor. Se podrán alquilar por días o semanas, hasta seis plazas y durante un máximo de seis meses al año. Estas plazas computarán como plaza turística, pero tendrán un precio especial reducido.

Sin embargo, la norma excluye el deporte del polo de las actividades complementarias al ser considerada una actividad deportiva dadas las necesidades de superficie y el espacio sobre el suelo agrario. Por lo tanto, tendrá que tramitarse como tal. “No entendemos como actividad agraria el polo, con todo nuestro respeto. Es una actividad deportiva no complementaria”, ha incidido Vidal.

NUEVA FIGURA DE PROTECCIÓN

La Ley crea una figura nueva de protección, las zonas de Alto Valor Agrario (ZAVA). En este punto, el conseller Vidal ha recalcado la necesidad de proteger los lugares donde se producen alimentos del mismo modo que se protegen los espacios naturales.

Las ZAVA serán zonas de suelo rústico buenas para la producción de alimentos, con elevada fertilidad, disponibilidad de agua y ‘marjades’ o arbolado tradicional.

Estas zonas se reservan a la actividad agraria y en caso de que se quiera dar otro uso, tendrá que ser de forma vinculada a la explotación preferente. Las explotaciones en zona ZAVA podrán tener prioridad en el acceso a ayudas o aguas regeneradas.

PROTECCIÓN DE LOS ‘PAGESOS’ Y EL TERRITORIO

La ley también incorpora criterios de sanidad vegetal y nuevas figuras de reconocimiento a los agricultores, como los acuerdos de custodia del territorio, los parques agrarios o los contratos territoriales para compensar los costes de la prevención de la erosión del suelo, la creación y mantenimiento de paisaje, entre otros.

Además, por primera vez se podrá exigir a quien genere presión sobre suelo rústico haciendo uso atípico que compense a los agricultores mediante alguno de estos instrumentos.

‘NO’ A LOS TRANSGÉNICOS

Vidal ha destacado que la nueva Ley agraria quiere proteger el patrimonio genético vegetal de Baleares por lo que se regula la entrada de material vegetal y sustratos que puedan contener plagas o microorganismos patógenos.

Asimismo, Baleares no autorizará la siembra de transgénicos en las Islas. “El posicionamiento de Baleares será en contra”, ha recalcado el conseller, que ha justificado esta decisión en “los efectos que pueda tener” la siembra de transgénicos en variedades locales y la actividad agraria en general.

En cuanto a la ganadería, se considera una actividad estratégica independientemente de la especie, se limita la carga según la normativa europea y se establecen medidas de apoyo. Por otra parte, la ley introduce principios de igualdad de género, entre otras novedades.

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